102_7533

En la costa norte de Perú, en Lambayeque, encontramos el mito de Naylamp o Ñam-Lap que se remonta siglos atrás. Se cuenta que en aquella época los antiguos peruanos fueron testigos de la llegada de un gran señor.

Cuenta la leyenda que una gran flota de balsas, comandadas por Naylamp desembarcaron cerca a la desembocadura del río Faquisllanga, caminaron un largo trecho hasta encontrar un sitio ideal para asentarse y construir un palacio al que denominaron Chot. La tradición dice que en el lugar principal de este palacio (Chot) colocaron a Yampallec, figura esculpida en piedra verde, que trajeron consigo y que representaba la imagen del mismo Naylamp.

El tiempo transcurre, pasan los años, viviendo en paz, procrean muchos hijos; hasta que Naylamp abandona a su pueblo para irse volando en forma de un ave. Esto podría haber sucedido, dicen los estudiosos Golte (2009), Kauffmann (2002), Donnan (1992), Lumbreras (1969), Larco (1966) y Kroeber (1925) entre los años 900 d.C. y 1300 d.C.

A continuación transcribimos una importante publicación de la Revista Caretas n° 1187 que dice:

 Corre el año 900 d.C. Atravesando una frondosa masa de algarrobos y zapotes, una comitiva de nobles de la cultura Sicán, descendientes de los Mochica, identifican un claro en el bosque de Ferreñafe, Lambayeque. Inmediatamente, los sacerdotes realizan alineaciones astrológicas y corroboran que ese es el lugar indicado para adorar al dios Naylamp. Levantan la huaca Las Ventanas y el bosque se vuelve su capital sagrada. Hoy el lugar responde al nombre de Santuario Histórico Bosque de Pómac. Desde entonces, y durante casi 500 años, alrededor de 50.000 habitantes Sicán reinaron en la zona hasta ser sucedidos por los Chimú, unos 160 años antes de la llegada de los españoles. En ese tiempo su orfebrería y arquitectura fue impresionante.

En el Área Natural Protegida, de 5.887 hectáreas, se erigen 20 pirámides de adobe en un radio de 45 Km2. Con el Proyecto Arqueológico Sicán –iniciado en 1978 por el arqueólogo japonés Izumi Shimada junto al Ph.D. Carlos Elera– se descubrió que cada una de ellas albergaba riquezas notables. Tan sólo en la huaca Loro se hallaron 1.200 kilos de objetos preciosos, sostiene Elera, presidente del Comité de Gestión de Pómac. Esto la hace la tumba prehispánica más rica del continente. Por algo también se llama Huaca del Oro. Con esto, el 90% de las piezas de oro del Perú precolombino viene de los Sicán, añade. El metal servía para adorar a Naylamp y endiosar al Señor de turno. Así lo demuestra el Gran Tocado Ceremonial con un Naylamp de ojos alados bajo un felino de oro puro. Para los Sicán, Pómac era un bosque sagrado. Para los miles de visitantes que llegan al Museo Nacional de Sicán año a año, es dorado.

Esta publicación hace referencia a un importante acontecimiento de difusión de una tradición o tal vez de una vivencia propia que se transmitió de generación en generación sobre un personaje, un Dios Navegante.

Otra leyenda de dios navegante, alto, con barba, de piel clara hace su aparición en el Perú, en Tiahuanaco o Tiwanaku, este “dios” es conocido como Viracocha. Sabemos que cuando los primeros colonizadores españoles pisaron Perú en 1532, se quedaron sorprendidos ante los gigantescos monumentos abandonados en el paisaje. Según los incas, aquellos colosos fueron erigidos por una raza de “dioses blancos” que vivieron allí en tiempos inmemoriales. Aquellos arquitectos eran hombres sabios, pacíficos, que no sólo transmitieron sus conocimientos sobre agricultura, astronomía y arquitectura, sino que también enseñaron una manera de ver la vida.

Sobre la historia de este “dios” anotamos el trabajo de Rankin (1999: 144) a continuación: “De estos misteriosos seres las leyendas recogen el paso de Tangaroa, Rongo, Hotu Matua, entre otros. Pero quizás el que más sobresale es el nombre del dios Tiki, quien, como los demás, aseguraba venir de un país calcinado por el sol. Maui, uno de los adeptos de Tiki y pariente cercano además, aseguraba que procedía de un lugar llamado Pura, y la palabra pura es la que indica la parte del cielo por donde se levanta el sol. Así no era difícil adivinar que Tiki, por ser pariente suyo, provenía del mismo sitio. Gracias a ello, los indígenas del Perú lo llamaron Illa-Tiki o Kon-Tiki, que dicho de otra manera significa Fuego-Tiki o Sol-Tiki. En tiempos anteriores a los incas, en la zona litoral del Perú, los indios lo denominaban Kon, mientras en el interior del país era conocido como Tiki. Sin embargo, cuando los incas llegaron al poder descubrieron que estos dos nombres pertenecían a la misma divinidad que ya ellos llamaban Viracocha, es decir Espuma de Mar, y entonces unieron los tres nombres: Kon-Tiki-Viracocha, aunque algunos han llegado a pensar que su verdadero nombre era Inga Viracocha.

Este dios en particular era sumo sacerdote y líder de los demás dioses blancos que lo seguían. Junto con él al menos doce hombres más habían arriesgado sus vidas cruzando el mar por intentar llegar a la Polinesia. Sus nombres, afortunadamente, se han conservado hasta nuestros días: Ku, Kane, Kama, Kura, Kukara, Ilo, Mauri, Ra, Rangi, Papa, Taranga e Hiti. Estos hombres blancos encabezados por Tiki se alargaban los lóbulos de las orejas artificialmente. Eran llamados Orejas Largas por los incas.

Los indios vecinos de la mítica ciudad de Tiahuanaco, aseguraban que el lago Titicaca era el lugar de residencia del dios Tiki, pero una leyenda cuenta que los dioses blancos fueron perseguidos y masacrados por un jefe indio llamado Cari proveniente del valle de Coquimbo. Todo parece indicar que la raza blanca quedó parcialmente aniquilada por aquel salvaje, pero Tiki y algunos de sus hombres lograron escapar.

Los indios que habitaban ambos lados de las Américas, contaban que en tiempos pasados unos hombres barbudos, de piel blanca, ojos azules y cabellos de color rojo, desembarcaron en las costas de su país. Venían en grandes naves que poseían alas de cisne y casco luminoso. Lo cierto es que tiempo después de haber salido huyendo del Perú, Tiki y sus adeptos fueron a parar a la isla del Polinesio. Los habitantes de estos pequeños trozos de tierra pertenecen a la misma raza polinesia que ven en Tiki a su antepasado original. Allí los orejones fueron atacados por un grupo de Orejas Cortas (caníbales) que, al parecer atraídos por el color blanco de sus pieles y el color rojizo de sus cabellos, no pudieron evitar la tentación de exterminarlos.

De igual manera este personaje señaló a los hombres, animales y vegetales las funciones que debían cumplir en la Tierra. Después de acabar su obra siguió el camino del Sol, perdiéndose en el océano con su comitiva por el Oeste.

Por lo que sabemos Viracocha fue venerado por las culturas andinas desde el Primer Horizonte o Formativo, (en lengua quechua “wiraqucha” proviene de la fusión de dos vocablos: wira (grasa) y qucha (laguna), el nombre original podría ser wayraqucha -el viento de los mares- tanto por su concepción como un personaje que aparece por el lado del mar y como viento).

A él se refiere la Dra. María Rivara de Tuesta en un episodio de la vida del Inca Huayna Cápac cuando a éste se le presenta un “fantasma” que vaticina la llegada de hombres blancos al Tawantinsuyu:

Debemos partir de esta inicial formación aun cuando la explicación de este acontecimiento queda en la bruma de lo imaginativo y sólo podemos establecer una remota relación, obedeciendo a la descripción física de “el fantasma” -un hombre con barbas-, con algún navegante perdido que hubiese podido llegar al Cuzco desde las costas atlánticas del sur de nuestro continente y que el sacerdocio puso secretamente en comunicación con el príncipe en sus tres años de destierro en los pastos de Chita. Este extraño personaje, que pudo ser un naufrago, habría informado el sacerdocio, y en general al joven futuro Inca, de la existencia de otra remota cultura y le habría explicado ciertos aspectos fundamentales de la misma. De hecho Viracocha adopta el nombre de la entidad explicativa de todo lo existente y fue, al mismo tiempo, un renovador en muchos otros aspectos, incluyendo el religioso”.

En Chavín lo encontramos en la Estela de Raimondi como el Dios de los Báculos. En Huari, lo encontramos en sus vasijas y textilería; llamándose Dios Bizco, al representar sus ojos las fases de la Luna. En Tiahuanaco lo encontramos en la Portada del Sol, llamándosele Dios Llorón.

102_7543

102_7542

Siendo sus características como refieren los cronistas Cabello de Balboa (1951), Cobo (1953), Estete (1924) y Oliva (1998) este personaje salió del agua (posiblemente una adaptación del mar), enseñó a los hombres y mujeres a trabajar la tierra, era de tez blanca, con barba y alto. Los Incas lo consideraron un dios principal como el Inti o Sol. De las pruebas de su existencia existen muchos testimonios arqueológicos a lo largo y ancho del país y las encontramos principalmente en la iconografía, John Howlan Rowe en 1948 estableció un cuadro cronológico explicativo para el Perú.

En el caso de los Incas, el cronista Pedro Pizarro (1986) afirmó que la familia del Inca Atahualpa era alta, de piel más blanca que los españoles y que tenían los cabellos de color rojo. Estas líneas nos hacen pensar si los Incas (los forjadores de un gran Estado conocido como Tawantinsuyu que se extendía a lo largo de Sudamérica en más de 4.000 km.) fueron una raza autóctona o todo lo contrario.

La tradición de los dioses navegantes en Perú y en los demás países americanos es amplia y está bien documentada en crónicas y en el arte prehispánico; ya sea la Divinidad Atigrada Chavín, el Dios volador de Paracas y Nazca, el Naylamp Moche y Chimú, el Apo Catequil de Cajamarca, el Dios del fuego de los Yauyos (Wallalo Karhuincho), Pachacámac, el Inti de los Incas, el Amalivaca de Guaraní o el Pay Zumé de los tupíes, todos cuentan y mantienen la tradición de que en un época muy lejana llegaron “los dioses” a sus costas, y ellos les enseñaron a convivir con sus hermanos, les enseñaron a construir templos en honor a ellos o a una autoridad espiritual superior, pues queramos o no, los navegantes trajeron y expandieron una nueva cultura y dejaron una gran huella de su presencia.

Fuente: Los.dioses.navegantes.pdf

escarabeolouvre Escarabeo de Amenhotep III (1379-1380 a.C.) procedente de Tebas. ( Museos Vaticanos)

El escarabajo es un ejemplo de la importancia que tuvo este insecto en las creencias de los pueblos mediterráneos primevos, sobre todo en Egipto, donde alcanzó categoría de deidad. Representados en miles de objetos y estelas, son también asumidos por los Fenicios, de forma general se conocen como escarabeos o simplemente sellos.

Los sellos cilíndricos mesopotámicos, eran muy útiles sobre arcilla blanda y son conocidos en la zona desde principios de la Edad de Hierro. Es sabido que fue la Cultura Urartu (rival de los asirios entre el s. IX-VII a.C. y asentada en la vecina y actual Anatolia) la inventora de los sellos cilíndricos, objetos que heredarán el resto de las culturas que por la zona se iban gestando, y fueron característicos de las Mesopotámicas.

sellos-cilindricos

La proximidad de Fenicia podría haber ejercido influencia entre sus comerciantes, sin embargo aún estaban lejos de ser algo más que pequeñas aldeas neolíticas en desarrollo, y habría que esperar a los conocidos escarabeos egipcios para que los Fenicios asumieran este otro nuevo y práctico método identitario.

El tipo de sellos cilíndricos fue cayendo en desuso conforme otro tipo de escritura y otros soportes para ella fueron apareciendo (papiro, ostraka, pergamino), por lo que estos sellos fueron reemplazados por los escarabeos.

escarabeolouvreEn Egipto, los sellos cilíndricos dejaron de usarse durante la X Dinastía y van siendo sustituidos por los conocidos escarabeos, de los que se conocen millones de ejemplares, llegando a manifestar un auténtico elemento de su identidad, citándose ya la talla de ejemplares desde el 2600-2500 a.C. y especialmente hacia la X Dinastía, cuando su uso empieza a generalizarse y son extremadamente frecuentes desde mediados de la XII Dinastía.

El escarabajo como representante del hombre y del mundo terrestre, de la resurrección y del eterno renacer, hizo que fuera el amuleto más popular (otros fueron el ojo de Horus, Ra, Bes, Thot, Tanit, etc.) junto a manos, pies, bellotas y animales (monos, carneros, liebres, leones, cerdos, halcones, etc.) en los enterramientos (casi siempre con escarabeos) que se depositaban junto al difunto como símbolo de nueva vida, y fue el amuleto de buena suerte más utilizado y uno de los elementos más frecuentes, extendiéndose su uso durante casi 2000 años, e influyendo en la vecina e invadida Fenicia.

Como en el caso de los egipcios, también en los sellos fenicios hallamos una mayor creatividad y una marcada libertad por parte de los artistas, y grabados multitud de elementos con sus nombres, escenas, creencias y elementos del medio natural. Utilizados primero como elemento identitario comercial, posteriormente adquirirán fuertes connotaciones mágico-simbólicas, y por último serán utilizados como elemento marcadamente destinado al ornamento y ostentación.

La presencia de los escarabeos en suelo fenicio es de largo historial. Ya aparecen escarabeos, junto a sellos cilíndricos de tipo sirio, hachas, etc., en enterramientos de Kafer-Giarra (al este de Sidón), datados del Bronce Medio y Bronce Tardío, lo que refleja muy primitivo culto por este insecto, que se unirá a la posterior influencia egipcia, cuyo arte era ya por entonces admirado. Más tarde (s. XVI a.C.) siguen apareciendo (en pasta silícea) en enterramientos en Majdalouna, al noreste de Sidón, y la influencia egipcia acaba por ser definitiva tras el hallazgo de 15 escarabeos de la poderosa XVIII Dinastía (algunos con el nombre de Thutmosis III), en una gruta funeraria de Qrayé o en las Tumbas reales de Mogheret Abloum.

Sin duda los fenicios primero, y de ellos los cartagineses después, habrían tomado de los egipcios la tradición de vincular al escarabajo con la resurrección, son frecuentes escarabajos tallados, a modo de amuletos, en sus prácticas funerarias.

Se han hallado tallados, a modo de amuletos o en sellos, de marcada influencia egipcia en anillos, gemas en piedras semipreciosas, en sus asentamientos y enterramientos, no siempre pertenecientes a clases acomodadas, como el Escarabajo Fenicio de Nimrud (s. VIII a.C.) en marfil, y otros en oro, han sido hallados desde muy antiguo, lo que demuestra en Fenicia, ancestral veneración por este insecto como amuleto.

Los hallazgos de estas piezas en caliza, pasta silícea, marfil o piedras semipreciosas desde Cágliari, Tharros o Sássari (Cerdeña) a Les Andalouses o Rachgoun (Argelia) o Lixos o Tit (Marruecos) muestran lo extendido de estos objetos. También aparecen en su órbita de influencia, como son los escarabeos púnicos de la Necrópolis del Puig dés Molins en Ibiza (s. IV a. C.), el molde con Escarabajo de Ibiza (s. VI a. C.) o el Molde de palmitos, también de Ibiza (s. VI a. C.), y otros hallados en Andalucía, de marcada influencia egipcia.

Los escarabeos fenicios, mercadeados y producidos durante milenios, especialmente desde el s. VII a.C., acabarán sirviendo de un útil aliado en la datación de yacimientos y en el registro glíptico, siendo extremadamente importantes a la hora de interpretar sus creencias y su historia. Como ocurrió entre los escarabeos egipcios, la forma de tallado y los materiales utilizados no solo dan información de su origen, sino de su comercio y tráfico a zonas muy alejadas.

Inicialmente (finales s. VII a.C.) son mayoritariamente de estilo egipcio, hechos de piedras calizas, fayenza, pasta vítrea, etc., hacia finales del siglo V a.C. predomina la influencia griega y son mayoritariamente labrados en jaspe verde, ejemplos tenemos en los tallados en diaspro verde y corniola, característicos de Tharros (Cerdeña), y en la época de las Guerras Púnicas vuelve la pasta vítrea y la fayenza.

Estos escarabajos fueron tallados y realizados sobre todo tipo de materiales y generalmente de pequeños tamaños, desde los más humildes en caliza, alabastro, esteatita o feldespato, a veces esmaltados, a los más valiosos engarzados en pendientes, anillos o brazaletes en berilo, diaspro, serpentina, cuarzo, cristal de roca, ónix, jade, carnalita, obsidiana, hematita, ágata o lapislázuli, etc., y otras piedras opacas como mármol, basalto, diorita, granito, así como marfil, ámbar, madera o resinas; también aparecen manufacturados en pasta de vidrio y cerámica, en ocasiones toscos y sin detalles, mientras que en otros casos sugieren una precisa observación de modelos detallados o de ejemplares observados en la naturaleza.

Desde el inicial empleo y comercio con escarabeos egipcios, tallados en sus conocidos centros de producción (Naucratis o Menfis), poco a poco fueron aparentemente despojados de su ancestral vinculación divina egipcia, manteniendo solo su connotación mágica, y acabaron por ser de producción propia (Tharros), y aparecer en zonas más alejadas, como es el caso del bol con motivos egipcios, escarabajo central y esfinges aladas (s. VIII a.C.) hallado en el asirio Palacio de Ashurnasirpal II, en Nimrud, Norte de Irak, probablemente llevado allí como botín de guerra, u otros hallados en la ciudad cananea de Dor, de marcada influencia egipcia, siendo entomológico ejemplo de la influencia y expansión de creencias egipcias por el orbe mediterráneo (fenicios, cretenses, griegos, etruscos, romanos, etc.) y aún más allá (Persia), y en Iberia son frecuentes en el interior de urnas funerarias, como los hallados en la necrópolis de Ibiza o en el Cortijo de las Sombras (s. VII-VI a.C.) en Frigiliana, Málaga por citar algún ejemplo ibérico, y acabará siendo el elemento determinante, no solo de las tumbas fenicias, sino de las tumbas mediterráneas hasta el periodo romano.

Tras la caída de Fenicia en manos macedonias, un último reducto de esta milenaria tradición y culto al escarabajo se mantuvo en cierta forma vigente entre los griegos, existen bellos anillos tallados en oro en el Louvre (s. VII a.C.) procedentes de Chiusi que lo atestiguan, pero fue a través de Cartago, donde permaneció en auge, y han sido abundantemente hallados en enterramientos, y de ellos su culto pasó y permaneció en Cerdeña, escarabeos egipcios y púnicos han sido hallados en esta isla en yacimientos más recientes (500-300 a.C.) en Nora, Bithia o Sulci, donde se producían casi industrialmente, y desde Etruria eran transportados a Roma.

El culto al escarabajo no acabó con los Minoicos ni con la anexión Greco-Romana de Egipto, sino que se mantuvo durante el Periodo Ptolomeico, influido por los Coptos que mantuvieron esta influencia egipcia y la trasmitieron a griegos y romanos, aunque fueron los Fenicios, especialmente en su periodo Púnico-Cartaginés, quienes retomaron estas tradiciones, y concluída la hegemonía miceno-cretense del Mediterráneo Oriental, las expandieron a través de su comercio de tejidos, joyas, vidrio, pasta vidriada, cerámica o perfumes por el norte de África y sur-oeste europeo, siendo sus fábricas de una enorme calidad y su imagen extremadamente frecuente tanto en sellos como en orfebrería lo cual demuestra su veneración y su culto, o su asociación con la buena suerte o la virilidad, elementos que se extenderán y mantendrán por Creta, Persia, Macedonia, Cartago y Roma, donde se acostumbraba a llevarlos colgados como amuletos, así como en los enterramientos. También se mantuvieron como símbolo de la virilidad entre los soldados y como elementos de adorno y con la caída de Roma su culto prácticamente se perdió para siempre.

Fuente: LAS CREENCIAS Y EL ARTE DE LOS FENICIOS por Víctor J. Monserrat. Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa (S.E.A.), nº 52 (30/6/2013): 347–371.

102_6662

ebla4

Las tablas de Ebla dán luz a un período oscuro de la historia del Antiguo Testamento. El descubrimiento mostró que hubo un reino previamente desconocido cuya capital era Ebla la cual floreció entre 2400 y 2250 a.C., como un “tercer mundo” entre los bien conocidos poderes de Egipto y Mesopotamia. A ese imperio pertenecieron ciudades tales como: Biblos, Asdod, Jaffa, Acco, Sidón, Beirut, Alalak, Meguido, Laquis, Damasco, Hazor, Gaza, Homs, y Hama, muchas de las cuales forman parte significante de la historia del Antiguo Testamento. La mención de Jerusalem (U-ru-sa-li-ma) ha provisto particular significado. (New Intemational Bible Dictionary of Archeology, p. 44 1).

Uno de los seis reyes de Ebla llevó el nombre de Ebrum en quien reconocemos el nombre bíblico Heber (Gn. l 0:2 l; l l : l 0-30), quien fue el antepasado abuelo de Abraham. Heber, el gran rey de Ebla, llevó a Ebla a su cenit de poder y bajo su gobierno.

Muchos nombres fueron cambiados por incluir el sufijo -ya (Yavé, Jehová). Críticos del A.T. han afirmado que Yavé (Jehová), en el pacto del Dios de Israel, no fue conocido por Israel hasta lo último en su historia. Los críticos sugieren que Moisés aprendió de Yavé en Madián o en el Sinaí, y que la aparición de ese divino nombre en las narraciones patriarcales es una última inserción o falsificación.

Terminaciones divinas se pusieron a nombres personales en Ebla, que demuestran concluyentemente que Yavé fue conocido por la gente al menos 2.250 a.C. Aunque los Eblaitas no le adoraron únicamente como Yavé, los israelitas sí lo adoraron, al menos Yavé fue conocido como el Dios de Ebla, durante el reino de Ebrum, muchos de los nombres personales cambiaron su -il (dios) con la terminación a -ya (Yavé) como:

Mi-ka-il llegó a ser Mi-ka-ya

Isra-il llegó a ser Is-ra-ya

En-na-il llegó a ser En-na-ya

Ha-ra-il llegó a ser Ha-na-ya

Algunos argumentan que el -ya es simplemente hipocorístico (una forma diminutiva como Johnny para John), pero no hay duda que -il es una terminación divina, lo que nos lleva aceptar -ya como el mismo. (Cf. Pettinato, BA, May 1976, p. 46).

En un artículo de la revista Reader’s Digest se concluyó que se produjo un cambio en la religión eblaita durante el reinado de Ebrum, y la gente comenzó a añadir prefijos a sus nombres con el fin de exaltar el nombre de Dios Todopoderoso.

La literatura sobre el A.T., que previamente ha considerado a muchas personalidades de los primeros doce capítulos de Génesis como simbólicos o mitológicos, es forzada a hacer una reevaluación. La revista TIME citó a David Noel Freedman sobre este señalado punto: “Pensamos siempre que los antepasados como Heber son simbólicos. Nadie alguna vez los ha considerado como históricos, hasta que estas tablas fueron encontradas.”

Ebrum, Rey de Ebla (2295-2267 a.C.), gobernó casi 30 años después de suceder a Arennum, con quien no le unían lazos de parentesco. Encaminó su política a la conversión de su imperio en una potencia capaz de enfrentarse a Mari y a Acad. Para un mayor control del reino no dudó en entregar la totalidad de los cargos de confianza y responsabilidad a miembros de su familia, como fue el caso de sus hijos Giri (elegido primer ministro) e Ibbi-Sipish.

Bajo Ebrum, quien parece Heber, el epónimo padre de los hebreos (Gn. 10:21), Ebla alcanza su gran esplendor. Los nombres de los siguientes reyes, en orden de reinado, han sido preservados:

lgris-Halam

Ar-Ennum

Ebrum

Ibbi-Sipis

Dubuju-Ada

Irkab-Damu

El parentesco de los primeros reyes no es muy claro, pero Ebrum y sus dos sucesores son respectivamente padre, hijo y nieto. Entre estos el más interesante, también por sus reminiscencias bíblicas, es Ebrum, de quien su nombre escrito es Eb-uru-um con dos posibles aplicaciones: Eb-ru-um, quien se parece a Heber, el padre de los Semitas de acuerdo a Gn. 10:21, es verdaderamente sorprendente; o Eb-ri-um, del cual inevitablemente sale llibri, “Hebreo”.

No es una casualidad que precisamente con Ebrum el estado de Ebla alcanzó su más grande esplendor, y fue durante su reinado que Acad pagó tributos a Ebla (escrito en las tablas).

El rey mantiene el título Sumerio “En”, equivalente Paleocananeo, de acuerdo al vocabulario Eblaite, a malik. La reina -malikum- mantiene una eminente posición en el estado jerárquico, ella está siempre mencionada junto con el rey. Los negocios internos y la administración eran llevados por la corona de la princesa, mientras el segundo nacido dirigió los negocios extranjeros. Los antiguos del reino (abbü) también ejercitaron considerables poderes políticos, entre ellos el manejo de la familia real.

Los reyes considerados de igual status en otros estados, también son llamados “En”, mientras los vasallos recibían el título Sumerio lugal, o más comúnmente di-ku, “jueces”. Ambos títulos muestran que la estructura del estado fue absolutamente diferente al de Mesopotamia.

Fuentes:Los textos de Ebla en “Los Archivos Reales de Tell Mardikh-Ebla” de Pettinato, Biblical Archeologists, May. 1976, LaSor y Maier).

http://cosmoecologos.blogspot.com.es/2016/10/heber-o-ibero-hijo-de-sala.html

http://www.proel.org/index.php?pagina=alfabetos/eblaita

http://www.bloganavazquez.com/2011/08/07/ebla-y-sus-misterios/

http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/el-fabuloso-archivo-de-tablillas-delos-reyes-de-ebla_8004

 

archivebla

El anterior período de Abraham había sido referido como los años oscuros de la historia del Antiguo Testamento. Se conoce poco de ese gran periodo entre el diluvio (Gn. 6-9) y el llamamiento de Abraham (Gn. 11), que se extiende aproximadamente entre 5.000-2.000 a.C. Los registros bíblicos relatan principalmente la fundación de Babilonia, la edificación de la Torre de Babel, y la confusión de lenguas.

Las Tablas de Ebla detallan la cultura del Antiguo Testamento. El profesor Giovanni Pettinato clasifica las tablas en cinco categorías:

Textos económicos-administrativos:

Las Tablas en Ebla reportan listas de naciones e inventarios, rollos de impuestos, registros de grano y ganadería, y particularmente algunos libros mayores sofisticados de comercio internacional en metales y textiles, y la exportación de Ebla. Algunas tablas gigantes contienen 60 columnas y cerca de 3.000 líneas por tabla.

Al registrar el comercio y los tratados de Ebla, las tablillas mencionan los nombres de cientos de lugares, entre los cuales están Urushalim (Jerusalén), Gaza, Laquis, Jope, Astarot, Dor y Meguido. Una tablilla menciona las ciudades de la llanura, en el mismo orden de Génesis 14:2 (Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboyim y Bela o Zoar), como ciudades con las que Ebla llevaba a cabo un gran intercambio comercial.

Listas Científicas y geográficas:

Las tablas incluyen listas de ejercicios escolares, animales, peces y pájaros. Un texto contiene 250 nombres geográficos y menciona por lo menos 289 nombres de lugares en Mesopotamia.

Textos Históricos y Jurídicos:

Las ordenanzas reales, edictos, cartas documentales, listas de ciudades sujetas a Ebla y un tratado entre Ebla y Asur.

Textos literarios:

En las tablas están representadas historias mitológicas, himnos, encantamientos y colecciones de proverbios. De interés especial en la historia de la temprana creación, el cual cuenta de la creación de la tierra antes del sol y la luna, como lo hace la Biblia, y la historia más antigua del diluvio que reporta un diluvio que duró siete días. La historia del diluvio se registra en cinco columnas de una tablilla pequeña.

Aparentemente Ebla no sólo fue habitada por un cuarto de millón de habitantes, sino también por casi 500 dioses. Los dos dioses mayores parecen ser il o El, el “dios señor” y Dagan, (Dagón del A.T.), dios del grano. Esto nos recuerda lo que fue el templo de Dagón cuando Sansón lo derribó en Gaza. (Jueces 16).

Algunas de las conocidas deidades semíticas aparecen en Ebla (Dagan, Ishtar, Resheph, Kanish, Hadad), y otras desconocidas como Kura, Nidakul, etc. y unos pocos dioses sumerios como Enki y Ninki, y dioses hurritas como Ashtapi, Hapat eIshara.

El Nuevo Diccionario Internacional de Arqueología nota el significado de los textos religiosos de Ebla:

Los textos de la religión y la mitología son extremadamente valiosos puesto que proveen más información acerca de las religiones paganas desde que los primeros hebreos partieron en su compañía, y continuaron influenciando hasta desviarles degradándolos.

Las deidades de Ebla parecen haber contenido una mezcla de dioses Semíticos y Sumerios, siendo el principal aparentemente Dagón. Este tal vez, el patrón de la agricultura, en las tablas estaba representado como un hombre teniendo las manos, pero con cuerpo de pez (hombre pez).

Baal, Quemos, e Istar son mencionados en los textos religiosos, así como en varias narraciones en el A.T. (”Tell Mardikh,” p. 441).

Textos gramaticales:

Las Tablas de Ebla incluyen 32 vocabularios bilingües, con traducciones del Sumerio al Eblaite, son los más antiguos silabarios encontrados. Una tabla tiene 18 copias duplicadas y contiene cerca de mil palabras traducidas. Fueron aquellas listas que permitieron a Pettinato traducir rápidamente al nuevo idioma.

Mi-ka-ya….”¿Quién es como Ya?”

Mi-ka-il….”¿Quién es cómo il?”

En-na-ni-il….”il tiene misericordia de mí”

En-na-ni-ya….”Ya tiene misericordia de mí”

Iz-ma-il….”il me ha oído”

A-na-Ma-lik….”Yo soy Malik”

Lam-i-lum….”Él es verdaderamente Dios”

Be-su-pi-hir….”(Él) ha reunido su casa”

Re-i-na-Adad….”Adad es nuestro pastor”

lp-pi-hir ….”Ha sido reunido”

A-dam-Ma-lik….”Hombre de Malik”

Du-bu-hu-Ma-lik….”Fiesta de Malik”

il-ha-il…. “Es fortaleza”

Eh-du-Ra-sa-ap….”Sirviente de Rasap”

Iz-a-bu…. “Un hombre es el padre”

Iz-i-lum…. “Un hombre es el dios”

I-sa-Ya…. “Ya ha ido delante”

I-a-Da-mu….”La mano de Damu”

lb-na-Ma-lik…. “Malik ha creado”

Continuará….

Fuente:Los textos de Ebla en “Los Archivos Reales de Tell Mardikh-Ebla” de Pettinato, Biblical Archeologists, May. 1976, LaSor y Maier).

ebla-y-elam

Ebla, hoy Tell Mardikh, fue una antigua ciudad localizada en el norte de Siria, a unos 55 Kms. al sureste de Alepo. Fue una importante ciudad estado en dos períodos, primero en el 3.000 a.C. y luego entre 1.800-1.650 a.C.

Es sobre todo famosa por los archivos hallados en el Palacio Real, con más de 20.000 tablillas escritas en eblaita y sumerio y escritura cuneiforme, datadas alrededor de 2.250 a.C.

En 1.964, arqueólogos italianos de la Universidad de Roma La Sapienza, dirigidos por Paolo Matthiae comenzaron a excavar en Tell Mardikh, con el propósito de obtener más información acerca de la cultura e historia de Siria a principios de la Edad Media de Bronce. En 1.968 recobraron una estatua dedicada a la diosa Ishtar portando el nombre de Ibbit-Lim, un rey de Ebla. Esto identificó la ciudad, antes conocida por las inscripciones egipcias y acadias. En la siguiente década el equipo descubrió un palacio del 2.500-2.000 a.C.

Los descubrimientos de Ebla aclaran en muchos aspectos la historia antigua y los antecedentes primitivos de la Biblia. Con su imperio, la ciudad de Ebla, cuya población se indica en una tablilla, era de 260.000 habitantes, constituyó una de las potencias más grandes del antiguo Cercano Oriente durante el tercer milenio antes de Cristo.

Aproximadamente 2.500 años a.C., Ebla era un reino que comprendía a Siria capital de Damasco y el sudeste de Turquía.

La forma de gobierno no es bien conocida, aunque la ciudad parece haber sido gobernada por una aristocracia de comerciantes que elegían un rey y confiaban la defensa a mercenarios. A través de las tabillas hemos aprendido los nombres de varios reyes como Igrish-Halam, Irkab-Damu, Ar-Ennum, Ebrium e Ibbi-Sipish.

Ebrium (Ibrium o Ebrum) rompió con la tradición e introdujo una monarquía absoluta, le sucedió su hijo Ibbi-Sipish.

Tell Mardikh tiene una superficie de cerca de 60 ha. Tiene la forma característica de las antiguas ciudades sirias. Una altura en el centro, llamada en términos arqueológicos Acrópolis, formada por las ruinas de los edificios públicos más importantes, palacios y templos.

La acrópolis está rodeada de una zona aplanada, que ocupa una superficie de cerca de 45 ha. llamada Ciudad Baja. Cada parte tuvo cuatro secciones. La acrópolis tuvo el palacio del rey, para la familia real, el palacio de la ciudad, para los oficiales, los establos para la actividad comercial, y el palacio de los sirvientes, para administrar la ciudad. La ciudad baja estaba asimismo dividida en cuatro comarcas o ciudad distrito. El conjunto está rodeado por una alta muralla en la que se abren cuatro grandes puertas principales, “Puerta de la Ciudad”, “Puerta de Sipish”, “Puerta de Dagan”, y la “Puerta de Reshep”. La ciudad se construyó sobre una colina calcárea natural de la que deriva su nombre. Ebla, Roca Blanca.

El profesor Giovanni Pettinato de la Universidad de Roma, experto en Sumerología, llegó a ser el epígrafo oficial que empezó leyendo las numerosas tablas cuneiformes cuando Matthiae encontró el grandioso tesoro arqueológico en 1975. El hallazgo del reinado de Ebla y su magnífico archivo estatal, cobra importancia no solo para los intereses arqueológicos, sino también para el interés de los círculos religiosos. El asombroso descubrimiento ha sido etiquetado como el más sensacional jamás hecho en el campo de la arqueología bíblica o el más grande desde que se encontraron los Rollos del Mar Muerto (Siegfried Hom, Biblical Archeology – A Generation of Discovery, p. 33).

El reporte sobre las tablas descubiertas es el siguiente:

42 tablas descubiertas en la campaña de 1974; cerca a 16.000 en la campaña de 1975; y 1.637 en la campaña de 1976 (en sólo 20 días). La medida de estas tablas encontradas se compara con las 20.000 tablas recuperadas en Mari en las excavaciones de 1933 folios, y las 30.000 tablas recuperadas en Nuzu en las excavaciones de 1926 folios. En la biblioteca Asurbanipal, se descubrió en 1853 más 22.000 tablas, de acuerdo a un conteo que no pudo verificarse. El estudio, edición y publicación de las tablas de Mari todavía continúan, después de cuarenta años, y probablemente se ha hecho menos de la mitad.

El eblaíta es una lengua del grupo semita anterior al acadio que tiene características de la rama oriental y occidental, pues textos en esta lengua se han encontrado en lugares de Mesopotamia, como Mari, Tell Abu-Salabih y Kish. Era una lingua franca escrita usada por escribas, mercaderes y diplomáticos y aunque los escribas y sus empleados hablaran entre sí en eblaíta, no parece probable que los diplomáticos, mercaderes y escribas la hablaran en sus hogares.

Los textos eblaítas revelan que los escribas de Ebla usaron la escritura cuneiforme sumeria y el idioma Sumerio en muchos documentos, pero también escribieron en su propio idioma, llamado Eblaite, usando la misma escritura cuneiforme Sumeria.

Al lado de la tradicional terminología Sumeria de Mesopotamia, los escribas también escribieron asuntos en su propio idioma Eblaite. Se probó ser un dialecto Semítico del Noroeste, mostrando un cercano eslabón en su gramática y vocabulario con el más tarde Hebreo bíblico, Cananeo y Fenicio.

Fechado alrededor de 2.300 a.C., el Eblaite es el idioma más antiguo conocido de este grupo, y más de 100 años antes que las tablas de Ugarit. En términos bíblicos, es 500 años antes de los patriarcas, 1.000 años antes de Moisés, 16 siglos antes de Isaías, 20 siglos antes de Alejandro el Grande.

En el presente, el profesor Pettinato ha clasificado el idioma Eblaite como ‘Temprano Cananeo’ o Palco-Cananeo. Los vocabularios de Ebla fueron distintivamente Semíticos.

La palabra “escribir” es k-t-b (como en hebreo), mientras que para “rey” es “malikum,” y para “hombre” es “Adamu”. La estrechez con el hebreo es sorprendente (Clifford Wilson, “Ebla: Its lmpact on Bible Records,” ICR Impact Series, No. 46, pp. ii-iii)

Continuará….

Fuente:Los textos de Ebla en “Los Archivos Reales de Tell Mardikh-Ebla” de Pettinato, Biblical Archeologists, May. 1976, LaSor y Maier).

noe-descendencia

Génesis 10:1-32

1- Esta es la historia de Sem, Cam y Jafet, hijos de Noé, quienes después del diluvio tuvieron sus propios hijos.

2- Los hijos de Jafet fueron Gómer, Magog, Maday, Javán, Tubal, Mésec y Tirás.

3- Los hijos de Gomer fueron Asquenaz, Rifat y Togarma.

4- Los hijos de Javán fueron Elisá, Tarsis, Quitín y Rodanín.

5- Algunos de ellos, que poblaron las costas, formaron naciones y clanes en sus respectivos territorios y con sus propios idiomas.

6- Los hijos de Cam fueron Cus, Misraim, Puth y Canaán.

7- Los hijos de Cus fueron Seba, Javilá, Sabtá, Ragama y Sabteca. Los hijos de Ragama fueron Sabá y Dedán.

8- Cus fue el padre de Nimrod, conocido como el primer hombre fuerte de la tierra,

9- quien llegó a ser un valiente cazador ante el Señor. Por eso se dice: “Como Nimrod, valiente cazador ante el Señor.”

10- Las principales ciudades de su reino fueron Babel, Érec, Acad y Calné, en la región de Sinar.

11- Desde esa región Nimrod salió hacia Asur, donde construyó las ciudades de Nínive, Rejobot Ir, Cala

12- y Resén, la gran ciudad que está entre Nínive y Cala.

13- Misraim fue el antepasado de los ludeos, los anameos, los leabitas, los naftuitas,

14- los patruseos, los caslujitas y los caftoritas, de quienes descienden los filisteos.

15- Canaán fue el padre de Sidón, su primogénito, y de Het,

16- y el antepasado de los jebuseos, los amorreos, los gergeseos,

17- los heveos, los araceos, los sineos,

18- los arvadeos, los zemareos y los jamatitas. Luego, estos clanes cananeos se dispersaron,

19- y su territorio se extendió desde Sidón hasta Guerar y Gaza, y en dirección de Sodoma, Gomorra, Admá y Zeboyín, hasta Lasa.

20- Estos fueron los descendientes de Cam, según sus clanes e idiomas, territorios y naciones.

21- Sem, antepasado de todos los hijos de Éber, y hermano mayor de Jafet, también tuvo hijos.

22- Los hijos de Sem fueron Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.

23- Los hijos de Aram fueron Uz, Hul, Guéter y Mas.

24- Arfaxad fue el padre de Selaj. Selaj fue el padre de Éber.

25- Éber tuvo dos hijos: el primero se llamó Péleg, porque en su tiempo se dividió la tierra; su hermano se llamó Joctán.

26- Joctán fue el padre de Almodad, Sélef, Jazar Mávet, Yeraj,

27- Hadorán, Uzal, Diclá,

28- Obal, Abimael, Sabá,

29- Ofir, Javilá y Jobab. Todos éstos fueron hijos de Joctán,

30- y vivieron en la región que va desde Mesá hasta Sefar, en la región montañosa oriental.

31- Estos fueron los hijos de Sem, según sus clanes y sus idiomas, sus territorios y naciones.

32- Estos son los clanes de los hijos de Noé, según sus genealogías y sus naciones. A partir de estos clanes, las naciones se extendieron sobre la tierra después del diluvio.

Cuando el Arca tocó tierra, quedaron ocho personas vivas en el mundo. Tocando tierra en alguna parte de Armenia, comenzaron a extenderse al irse multiplicando, aunque por un tiempo mantuvieron una tradición cultural homogénea. La pauta familiar inicial, originada por la existencia en el grupo de tres hijos y sus esposas, dio origen con el transcurso del tiempo a tres distintos grupos raciales que, según su linaje patriarcal, son más propiamente designados como Jafetitas, Camitas y Semitas, pero en terminología moderna serían representados por el pueblo semita (hebreos, árabes y naciones antiguas como los babilonios, asirios, etc.), los camitas mongoloides y negroides, y los jafetitas caucasoides.

Al principio se mantuvieron juntos. Pero en el decurso de un siglo, se disgregaron en pequeños grupos, y posteriormente algunos de la familia de Sem, la mayoría de la familia de Cam y unos pocos de la familia de Jafet llegaron del este a la llanura de Mesopotamia (Génesis 11:29).

Por las evidencias tratadas en otros artículos, parece que la familia de Cam había llegado a ser políticamente dominante, inició un movimiento para impedir una mayor dispersión proponiendo la edificación de un monumento como punto visible de reunión en la llanura, con lo que se atrajo un juicio que llevó a una dispersión forzada y rápida de la misma por toda la tierra.

Esta circunstancia explica que en cada parte del mundo donde Jafet ha migrado posteriormente ha ido siempre precedido por Cam, lo cual se aplica a cada continente. En tiempos prehistóricos esto siempre resulta cierto, con los restos fósiles más antiguos mostrando rasgos negroides o mongoloides, mientras que los que siguieron no son así. Es cosa cierta que en tiempos protohistóricos todos los avances culturales que lograron los pioneros camitas tendieron a ser absorbidos por los sucesores jafetitas.

El registro de la extensión más relajada de Jafet por la tierra ha quedado manchado por la destrucción tanto de la cultura como de sus creadores camitas siempre que los jafetitas llegaran con la suficiente fuerza para conseguir el dominio. Esto sucedió en el Valle del Indo, sucedió en América Central, sucedió con las tribus indias de América del Norte, sucedió en Australia, y solo la superioridad numérica ha preservado a África hasta ahora de la misma suerte.

La deuda de Jafet para con Cam por su contribución pionera en el dominio del medio ambiente se explora ampliamente y documenta en el artículo Doorway nº 43, «The Technology of Hamitic People (La tecnología del pueblo camita)», parte IV del volumen Noah´s Three Sons, y su complementario, el artículo 28, Parte I del mismo volumen, «The Part Played by Shem, Ham, and Japheth in Subsequent World History (El papel de Sem, Cam y Jafet en la posterior historia mundial)».

Extracto: El Origen de las Naciones (estudio de Génesis 10 por Arthur C. Custance, M.A., Ph. D.†)