Desdoblarse para explorar un espacio no es imaginación, es una ley física que permite crear el mejor futuro antes de vivirlo.

Imaginaos que utilizáis dos mundos idénticos en donde el tiempo no transcurre a la misma velocidad. Mientras un tiempo imperceptible de una mil millonésima parte de segundo transcurriría en el primero, el segundo viviría en un tiempo acelerado, digamos que durante horas, lo cual permitiría aprender tranquilamente cual es la mejor manera de franquear ciertos obstáculos. Un intercambio de información entre los dos mundos daría de manera instantánea en el tiempo normal la información necesaria para llegar directamente al objetivo de manera instintiva o intuitiva. Además, los numerosos fracasos realmente vividos en un mundo serían memorizados en el otro para de esta manera nunca tener ni ganas ni la idea de vivirlos.
El éxito vendría de la actualización de la mejor experiencia gracias a un buen intercambio de informaciones debido a aperturas entre ambos tiempos.
Claro está, cada pregunta tendría múltiples respuestas creando así infinitos futuros posibles, y cada respuesta sería la consecuencia instantánea de la mejor elección entre esta diversidad de potenciales.
 Ahora bien, para estar seguros de tener la respuesta adecuada a la pregunta adecuada, no sería mejor desdoblarse en ambos tiempos?
Fue demostrado hace muchos años que la relatividad del tiempo estaría de esta manera al servicio del hombre, como todas las otras propiedades científicas perfectamente establecidas. En efecto, este desdoblamiento permitiría crear, poco a poco, potencialidades futuras y actualizar inmediatamente, de manera instintiva, la mejor de ellas.
El movernos hace que envejezcamos más lentamente
Todos habéis oído hablar de la relatividad del tiempo establecida por Einstein, y a pesar de ello, no os creéis capaces de entender y, sobre todo, de poner en práctica, una teoría tan complicada establecida por este gran genio.
Sin embargo, sois mucho más sabios de lo que imagináis pues usáis esta propiedad física a cada instante, para vuestra supervivencia. Ésta está tan inculcada en nosotros que no le prestamos ninguna atención. Hemos nacido con ella y la utilizamos continuamente para nuestra supervivencia. La conocemos tan bien y nos parece tan lógica, que la ignoramos, pura y llanamente. Sin embargo, es fácil recordarla, sin necesidad de creernos sabios.
Esta curiosa relatividad fue de tal exactitud, que al principio del siglo pasado, revolucionó la ciencia al tiempo que hacía soñar al mundo entero.
Como una piedra en una charca, las ideas de Einstein relativas al tiempo salpicaron el planeta. Sin embargo, la mayoría de los científicos de aquella época no les veía ninguna aplicación práctica. ¿Cómo podría ser que no envejeciéramos de la misma manera en todas las partes del universo? ¿Nos permitirían los viajes en tiempos diferentes convertirnos en el padre de nuestra madre o en el hijo de nuestro hijo? Las suposiciones avanzaban a buen ritmo pero nadie imaginaba que dos relojes idénticos podían girar a velocidades diferentes alejándose o acercándose el uno del otro.
En 1923, un sabio explicaba, a partir de cálculos sencillos pero rigurosos, que saliendo de la tierra a una velocidad cercana a la velocidad de la luz, un cosmonauta recibiría una gran sorpresa a su regreso veinticinco años después: el mundo habría envejecido dos mil años. Su nave sería como un objeto volador de difícil identificación. Sus inquietudes y su lenguaje darían la impresión de un pasado cumplido.

Observar el futuro.-
¡Imaginaros que sois ese cosmonauta! A vuestro regreso descubrís una evolución terrestre de veinte siglos. Los beneficios de ese viaje serían considerables. Sin necesidad de largas reflexiones podríais empezar a utilizar nuevas técnicas, evitar obstáculos y seleccionar en un instante las mejores soluciones. Basta con ver la evolución desde Jesús hasta nuestros días para entender que tendríais inmediatamente la mejor visión de todas vuestras posibilidades de porvenir. Dicho de otra manera, debido a este viaje ultrarrápido, tendríais a vuestra disposición “futuros potenciales” que podríais actualizar a vuestra conveniencia para vivir mejor en su tiempo ralentizado.
Al entender el beneficio de estos viajes, tendríais ganas de llevarlos a cabo muy a menudo. Haríais un montón de preguntas, y volveríais de vez en cuando a buscar las mejores respuestas, y de esta manera os volveríais un súper buen “vidente” en vuestra nave, sobre todo, si vuestras apariciones en la tierra permanecen imperceptibles. Vuestras partidas no necesitarían ser largas puesto que un breve instante en vuestro cohete correspondería a varios días sobre la Tierra. Pero, ¿cómo os arreglaríais para que la apertura hacia el exterior de la puerta de vuestra nave espacial, no se pudiera percibir desde el interior?

Percepción subliminal.-
En el universo, nada es dejado al azar.
 La imperceptibilidad es también una realidad física porque nuestra percepción es totalmente discontinua. Así pues sabemos que en el cine vemos solamente veinticuatro imágenes por segundo. La número veinticinco no aparece. Llamadas subliminales, tales imágenes no tienen una realidad aparente para nosotros pero tienen un impacto sobre nuestra inconsciencia. Los publicistas las han utilizado y han comprobado maravillados que modifican las ideas de los consumidores o de los electores, en detrimento de su libertad de juicio.
Para firmar sus obras, los dibujantes de Walt Disney deslizaron imágenes intrusas en sus dibujos animados. No pensaron que un día sería posible efectuar una parada sobre la imagen. Cuándo salió “Blanca Nieves” en video, ¡cuál no fue la sorpresa al descubrir dibujos de rasgos un tanto eróticos! ¿No han alterado de esta manera a toda una generación de niños? Condenadas por la ética -pero igual todavía utilizadas- estas experiencias demostraron en su día, que lo invisible era capaz de modificar nuestros pensamientos hasta el punto de transformarnos en marionetas sin que podamos distinguir los hilos. ¿No podríamos hacer esto mismo con los tiempos subliminales?

 La percepción discontinua del tiempo y del espacio.-
Un desdoblamiento también puede ser imperceptible. Si vuestro viaje en el cohete durase menos de una cuarta parte de segundo, también él sería subliminal. Las personas a vuestro alrededor nunca se darían cuenta de vuestras salidas rápidas fuera del cohete. Vuestras predicciones futuras serían sorprendentes y podrían ocurrir. Solamente vosotros sabríais que no hay en ello ninguna predestinación sino tan sólo una posible actualización de uno de los “futuros potenciales” ya vividos sobre la Tierra. Todo el mundo vería en vosotros un gran adivino o un brujo, sin embargo, vosotros sólo saldríais de vuestro cohete para mirar por una “ventana abierta” correspondiente a vuestro aterrizaje. Ahora bien, todos somos viajeros ultrarrápidos. Esas “aperturas temporales” imperceptibles, son aceleradores del transcurso del tiempo que nos arrastran hacia otros espacios a velocidad prodigiosa. 
¡Imaginaos que podéis desdoblaros para poder quedaros en la Tierra al tiempo que partís hacia el espacio a la velocidad de la luz, condición necesaria para tener dos percepciones diferentes del tiempo!
 Debido a vuestra percepción discontinua y a la rapidez de vuestros viajes, nunca tendríais tiempo de observar vuestras idas y venidas en otro tiempo. El desdoblamiento sería imperceptible, o, como las imágenes de una película, subliminal. Ahora bien, esto es así para todo el mundo. Se mantiene invisible puesto que nuestra percepción habitual la esconde en estas imágenes.
Esta interrupción periódica de la visión no es un supuesto. Es utilizada habitualmente en las “discotecas”. Alternando “flashes” luminosos y tiempos de oscuridad, un alumbrado llamado estroboscópico (del mismo nombre que el aparato utilizado: el estroboscopio) os permite concebir dos realidades al mismo tiempo: una luminosa, perceptible y la otra oscura, invisible pero igual de real.
Con una alternancia lo suficientemente lenta, la discontinuidad de la percepción provoca pulsaciones y una sensación de ralentí. Acelerando el movimiento, sólo percibís una iluminación continua. Esta corriente alternativa existe en todo, no os dais cuenta que nuestras farolas se apagan cada medio segundo. Tenemos la sensación de tener luz continuamente.
Aquél que sólo viera la oscuridad también tendría la sensación de una oscuridad continua. La luz estaría en un “más allá” de su observación habitual.
Una percepción periódica o estroboscópica puede, pues, suprimir las variaciones continuas del transcurso del tiempo. Para el que se desdobla, esta supresión aparente permite disponer al mismo tiempo de dos transcursos de tiempos diferentes, caracterizados por vibraciones luminosas opuestas. Éstas se intensifican en el futuro hasta el punto de volverse tinieblas.
Es de rigor afirmar que el desdoblamiento pone luz en la oscuridad “Y Dios separó la luz de las tinieblas” -dice la Biblia-  expresando así una realidad física. Las civilizaciones antiguas sabían que el presente separaba la luz creadora de las tinieblas en donde se escondían potenciales peligrosos.
Los tiempos imperceptibles son siempre tiempos reales pero oscuros, en donde se fabrican futuros instantáneos. Sin estos potenciales, la vida es imposible.

 Los sueños y las aperturas temporales.-
 Nuestro cuerpo está concebido para recibir informaciones vitales en el transcurso de nuestros sueños durante un período bien determinado llamado “sueño paradoxal”.
 Los sueños son fundamentales para el equilibrio en nuestra vida.
El sueño paradoxal no es el único momento -las aperturas temporales están a nuestra disposición de continuo- pero es el más importante. Los sueños no son una fantasía, son básicos, su supresión conlleva la muerte en un cierto plazo.
Si impedís soñar a una rata, a pesar de que le deis de comer y la dejéis dormir, se muere en diecinueve días. Estas pruebas realizadas en laboratorio han mostrado que antes de morirse, estos pobres animales están estresados, su pelo se quiebra y sus defensas inmunitarias están muy bajas.
Anulando poco a poco el sueño paradoxal, una enfermedad genética -el insomnio familiar fatal- conduce a la muerte en el hombre en unos veinte meses. Una enfermedad o una droga que suprimiera esta fase vital de nuestra vida diaria nos haría morir en menos de dos años. Más o menos, todos los mamíferos sueñan. Con unos doscientos minutos, el gato doméstico es el campeón del sueño paradoxal, mucho más que sus ancestros, los gatos salvajes. Esto nos demuestra que el sentirse seguro con su amo que cuida de él, alarga la duración de sus sueños.
Ciento diez minutos para intercambiar informaciones.-
La duración del sueño de un hombre es de unos ciento diez minutos.
Gracias a los electroencefalogramas sabemos que hay cuatro fases intermediarias que separan el despertar del sueño paradoxal. Este último período corresponde sin duda a un intercambio de informaciones, pues los registros grabados son semejantes a los que observamos una vez despiertos.
Se ha visto también que esta asombrosa actividad intelectual es mucho más intensa que la existente mientras estamos despiertos. De ahí el nombre que se le ha dado de paradoxal, pues lo parece. Sin embargo, no permite ni el más mínimo movimiento. Resulta una vida vegetativa, pero debido a la actividad intelectual, los ojos tienen una gran movilidad, de ahí el nombre americano del sueño: R.E.M (rapid eyes movement / movimiento rápido de los ojos). Este curioso momento del sueño se explica de manera perfectamente lógica, debido a la necesidad de intercambios de informaciones entre tiempos diferentes.
Sin embargo, sin control ni modo de empleo, ¿cómo saber si las informaciones obtenidas son las mejores?
¡Cuántas jaquecas, neuralgias, alergias, cóleras, malestares diversos, más o menos estresantes -a menudo clasificados como desórdenes psicosomáticos- son debido a malos intercambios!

Conseguirlo sin intentar entender.-
Un solo buen intercambio basta para darnos las informaciones capaces de volver a poner orden en esos desórdenes celulares. Pero ¿cómo conseguirlo si no controlamos para nada nuestros sueños?
Nuestro doble está a nuestro servicio, y lo ignoramos. Está a la espera de nuestro buen querer para transmitirnos los mejores instintos de supervivencia. Cuando hablamos por teléfono sabemos que alguien nos oye, pues nos responde.
Cuando nadie descuelga, un sonido o un contestador nos informa. Sabemos que existe una técnica, aunque no la conozcamos. Un folleto explicativo nos basta para elegir el aparato que nos gusta.
Ocurre igual con las aperturas temporales. Podemos saber quién descuelga, quién nos oye, quién nos contesta. Tenemos puntos de referencia, lo cual nos permite no ser molestados sin más, ir a lo esencial o tomarnos el tiempo que nos plazca.  Son lo suficientemente sencillos como para no olvidarlos: estando en el presente, nuestras comunicaciones vitales pueden establecerse hacia el futuro oscuro o hacia el pasado luminoso. De la misma forma que un funámbulo, intentamos mantenernos sobre nuestra cuerda floja con la ayuda de un balancín. Cualquier idea desencadena inmediatamente una experiencia en el futuro. Nuestro balancín se inclina inmediatamente hacia las tinieblas.
Cuando nos morimos de sed en un desierto, podemos beber el agua de una charca repugnante, sin tener ningún pensamiento filosófico ni científico.
Pero si estamos en un lugar civilizado, apaciguamos nuestra sed de manera más agradable y menos nociva. Estudiamos el agua y su influencia sobre nuestro organismo para vivir mejor. Tomamos ese líquido imprescindible de su fuente bajo las mejores condiciones, sin olvidarnos de llevar a cabo su depuración. De esta manera intentamos controlar nuestro equilibrio analizando un principio vital: el agua.
De la misma forma, en caso de urgencia en el desierto de nuestros problemas, nos puede llegar una información de las aperturas temporales y aportarnos una idea saludable. Sin embargo, informaciones inútiles o peligrosas con los otros tiempos pueden hacernos sobrevivir  maltratándonos.
El problema reside en saber conocer su origen, para poder evitarlas, seleccionarlas, depurarlas de todo peligro, a fin de conservar o recobrar nuestro equilibrio. De esta manera podemos controlar otro principio vital: la información del futuro. Éste es el control que nos equilibra.

El cuerpo energético.-
Nuestro desdoblamiento es también el del tiempo y del espacio en el que deseamos vivir. Nuestro “doble” no es el cuerpo astral o etérico del que algunos hablan. Es verdaderamente otro “yo”. El cuerpo visible explora el espacio en nuestro tiempo, el otro, totalmente imperceptible, viaja en los diferentes tiempos de nuestro desdoblamiento. De manera esquemática podemos decir que un cuerpo energético informa nuestro cuerpo físico. En efecto, nuestro organismo posee una característica común a todo el universo: toda partícula emite y recibe ondas.
Así pues, los físicos hablan del carácter ondulatorio y corpuscular de la materia.
Todo el mundo sabe que las televisiones transmiten el sonido y la imagen por ondas que varían según la frecuencia. ¡Tira una piedra al agua! Se forma una ola circular que se desplaza. Es la onda de la piedra. Cuanto más grande sea la piedra, más grande será la onda.
Las ondas transportan sus informaciones. Una piedra le puede decir al pescador: “Yo soy grande, ¡mira cómo se mueve tu barca!” De esta manera, una onda puede desplazarse y enviar una información por su estela. No ves el navio a lo lejos, pero sobre el mar agitado en donde se mueve tu barca, una ola enorme viene a despertarte.
Las ondas se cruzan, deformando o no las informaciones iniciales. Tu embarcación puede recibir al mismo tiempo la pequeña ola de la piedra y la ola del navio. Te costará creer en la existencia de la piedra. Sin embargo, sin ella, la ola no habría sido la misma.
Las ondas pueden añadir sus efectos: entran en resonancia. Un puente vibra emitiendo una onda. Una compañía de soldados caminando al paso sobre él, puede aumentar esta vibración. Así pues, hace unos años, un desfile en Saumur (Francia) dañó una bella obra. A partir de ese momento, se dio orden a los militares de no caminar con paso marcial sobre los puentes.
Como las aperturas temporales os hacen navegar sobre varios ríos del tiempo en todo momento, vuestro cuerpo es una piedra en un mundo y una onda en otro.
El pájaro sobre su rama ve la onda de un mosquito sobre la superficie tranquila del lago. Adivina que hay un cuerpo imperceptible debido a un efecto ondulatorio. Sabe que un desayuno muy consistente está ahí, bajo sus ojos. Por su lado, el mosquito puede captar los pensamientos ondulatorios del pájaro y el peligro al que se expone, intentará entonces camuflarse.
Todo organismo emite y recibe informaciones para vivir y sobrevivir. Hecho de partículas materiales, llamadas corpusculares, nuestro cuerpo se beneficia de continuo de intercambios de informaciones, por su lado ondulatorio.
Podemos pues afirmar que tenemos un organismo corpuscular observable en nuestro mundo y un cuerpo ondulatorio encargado de emitir y de captar informaciones vitales, en otro.
Para simplificarlo, diremos más adelante, que el cuerpo energético es capaz de desplazarse muy rápidamente y de volver a yuxtaponerse al cuerpo físico con informaciones vitales que el agua de nuestro organismo transmite por todo para hacernos vivir. Más rápidos que la luz, estos viajes modifican nuestra percepción así como nuestro tiempo de vida.
Cuando vamos en coche, a sesenta kilómetros por hora, vemos un paisaje de un kilómetro durante un minuto. A la velocidad de la luz, sólo podemos verlo una fracción de mil millonésima de segundo: es como decir que es invisible. De la misma manera, nuestro regreso es tan imperceptible como nuestra partida, y cada instante permite la actualización instantánea de futuros posibles desencadenados por nuestras preguntas antes del viaje de nuestro cuerpo energético.♥

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: