CuevadelTayosEn la región amazónica del Ecuador llamada Morona Santiago, existe una caverna muy profunda, cuya entrada principal tiene una caída de 540 metros, llamada Cueva de los Tayos.

La civilización más antigua que se albergó en esta cueva data del Paleolítico superior (48.000-12.000 años a.C.), donde la cueva brindó protección durante los finales de la glaciación.

Aproximadamente 9.000 años a.C., esa civilización abandonó la cueva a causa del clima yendo hacia el sur, situándose en la parte costera del Perú y el norte de Chile.
En la época del Neolítico reciente, la cueva vuelve a ser habitada por una civilización Pre-Shuar, esta ya usaba artefactos de cerámica lo que comprueba la Universidad de Münich en una prueba de Carbono 14.

Aproximadamente alrededor del 1.500 a.C. empiezan a situarse en la zona los primeros Shuar (o jíbaros) y se mezclan con los aborígenes de la cueva. Se tiene registro que hasta 500 d.C. la cueva es habitada, y que hasta el 1.900 d.C. se practica anualmente la caza de los Tayos, ave que da nombre a la cueva.

La caverna fue usada desde la antigüedad por los originarios locales, los Shuar. Las referencias escritas sobre la cueva se remontan hasta 1.860 y es sabido que fue objeto de visitas por buscadores de oro y personal militar ecuatoriano en la década de 1.960.

En 1.927, el sacerdote salesiano y documentalista italiano Carlo Crespi (1891-1982), toma conocimiento de la Cueva de los Tayos mientras realizaba un documental sobre los originarios Shuar. Crespi supo ganarse la confianza de los autóctonos Jíbaros quienes, según decía él, le fueron entregando en el curso de los decenios, cientos de fabulosas piezas arqueológicas, muchas de ellas de oro, o laminadas en oro, algunas son de origen desconocido que se remontan a una época incierta, y muchas de ellas están talladas con jeroglíficos que nadie ha sabido descifrar.
Según el Padre Crespi, los arcaicos signos jeroglíficos no son otra cosa que la lengua madre de la humanidad, idioma que se hablaba antes del diluvio.

Algunas de las piezas arqueológicas son de la cultura Shuar y pre-Shuar, pero lo más asombroso de todo es que otras piezas son claramente representaciones de origen sumerio, asirio, egipcio e hitita.

Crespi estaba convencido de que el mundo antiguo medioriental anterior al diluvio había estado en contacto con las civilizaciones del Nuevo Mundo desde hace sesenta milenios, y que las piezas que él encontró señalaban sin lugar a dudas la existencia de expediciones llevadas a cabo en un pasado remoto por los sumerios y sucesivamente por los egipcios, fenicios y cartagineses.
Algunas de las piezas fueron guardadas en el Museo Privado de Carlo Crespi, en Cuenca (Ecuador). De tales objetos, solo quedan algunas fotografías y vídeos, ya que la mayor parte de estos fueron vendidos y otros hurtados en el incendio de la Iglesia en 1.962.

En 1.969 el argentino de origen húngaro Juan Moricz sostuvo haber hallado nuevos tesoros en las profundidades de la cueva, de los que se ha llevado una parte para su “estudio”.

Según un acta notarial confeccionada a su solicitud y basada en sus declaraciones, fechada el 21 de Julio de 1.969 en Guayaquil:
..He descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad. Los objetos consisten especialmente en láminas metálicas que contienen probablemente el resumen de la historia de una civilización extinguida, de la cual no tenemos hasta la fecha el menor indicio…
Moricz sostenía que los objetos mencionados eran prueba que después del diluvio universal, la civilización habría renacido desde América en base a una cultura antigua de raíz húngara similar a la de los (Magyares).

A finales de los años 70, el investigador italo-brasilero Gabriel Baraldi visitó Cuenca, donde conoció tanto a Crespi como a Moricz. Crespi le reveló a Baraldi que la Cueva de los Tayos no tenía fondo y que las miles de ramificaciones subterráneas no eran naturales, sino construidas por el hombre en el pasado.

Según Crespi, la mayoría de los hallazgos que los indígenas le daban provenían de una gran pirámide subterránea, situada en una localidad secreta. El religioso italiano confesó luego a Baraldi que, por miedo a futuros saqueos, ordenó a los indígenas cubrir totalmente de tierra dicha pirámide, de manera que nadie pudiera encontrarla nunca más.

Según Baraldi, los arcaicos jeroglíficos incisos en las láminas de oro de la Cueva de los Tayos recordaban el antiguo alfabeto de los Hititas, que según él habían viajado y colonizado parcialmente el Sur de América dieciocho siglos antes de Cristo.

Cuando Carlo Crespi falleció, su magnífica colección de arte antediluviana desapareció por completo. Hay quienes dicen que fueron enviados en secreto a Roma y que yacen en algún rincón del Vaticano. Otras fuentes sugieren que fueron adquiridas por el Estado Ecuatoriano. Lo que alguna vez fue una colección de gran valor económico e invaluable desde el punto de vista arqueológico e histórico de la humanidad, se redujo a una serie de fotografías y testimonios de estudiosos que corroboraron su autenticidad.

En cuanto a la estructura de la cueva, es destacable sus formas geométricas y el acabado pulido de sus paredes, denotando su evidente construcción intencional, descartando que se trate de una mera cavidad natural.
En cuanto a la cueva en sí, no se conocen sus límites por lo que se ignora su alcance total. Esto abona las teorías de los túneles subterráneos que conectan las distintas zonas geográficas del planeta, como el Tíbet, Machu Pichu, el País Cátaro, Toledo, Capadoccia, etc. Por ejemplo, en el País Cátaro, cuentan las leyendas que el Monte Bugarach guarda una de estas entradas al mundo intraterreno. También la leyenda de la ciudad de Erks, al noroeste del Cerro Uritorco, cerca de Capilla del Monte, en Argentina. Lo mismo que las leyendas intraterrenas de Shambala en el Himalaya.

Vale aclarar que el mundo intraterreno de los túneles subterráneos antediluvianos y sus entradas como la de la Cueva de los Tayos, no tiene nada que ver con la teoría de la Tierra Hueca. Esta teoría afirma que el interior de la tierra es hueco y es un lugar en donde vive una civilización intraterrena avanzada.

Fuente:http://reydekish.com/2014/01/15/cueva-de-los-tayos/

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