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Rutas de la Seda

           Ruta de la Seda (amarillo) Ruta de las Especias (azul)

El Próximo Oriente (Siria, Fenicia, Tierra Santa, Egipto, etc.), era la “última parada” de las mercancías orientales antes de su embarque final hacia los puertos europeos. Las cruzadas fueron en buena parte una maniobra europea para controlar el comercio de los puertos orientales.

Las rutas comenzaban en India y China y terminaban principalmente en el Imperio Bizantino y las repúblicas marítimas italianas. También se comprende la debacle que supuso para Europa que los turcos conquistasen Próximo Oriente. Las rutas desde China hacia el Índico pasan por las actuales Pakistán y Bangladesh, dos países que los británicos se preocuparon de separar del resto de India. Dicha división territorial tuvo por objetivo enfrentar irremisiblemente a China con India.

Gracias al Imperio Bizantino y a las cruzadas, Europa dominó durante mucho tiempo el Mediterráneo Oriental, mantuvo un pie en Asia y, en general, tenía gran protagonismo en Oriente. Esto cambió radicalmente con la irrupción de los otomanos en el siglo XV. Con la caída de Constantinopla y otras importantes plazas como Rodas y Alejandría, en manos de los turcos, Europa perdió su conexión con Asia.

Al heredar Mehmed II la corona, decidió que Constantinopla tenía que ser como prometía el Corán, arrebatada por fin a los infieles. De nada sirvió la resistencia heroica del último emperador Constantino XI, y de sus hombres. Durante el saqueo de la ciudad que duró varios días, fueron asesinados alrededor de 5.000 ciudadanos de todas las condiciones, y el resto de la población, casi 50.000 personas fueron reducidas a la esclavitud. Mehmed, para divertirse, compró a sus hombres los nobles bizantinos que no habían podido escapar y les mandó ejecutar en su presencia, para a continuación reunir sus cabezas sobre una mesa expuesta al escarnio público. Constantinopla se había convertido en Estambul, y el sultán, a partir de entonces, fue llamado Hunkar, lo que quiere decir “bebedor de sangre”.

El Imperio Otomano bloqueó la Ruta de la Seda y la Ruta de las Especias, tomando el control de las principales mercancías de Oriente y enriqueciéndose a pasos agigantados mientras Europa se iba empobreciendo. Las relaciones con el Este se vieron truncadas. Con la complicidad de Inglaterra, Holanda, Francia y los poderes protestantes y judíos en general, los otomanos establecieron bases esclavistas en todo el Magreb, sembraron la desolación incluso en las costas españolas y convirtieron el Mediterráneo en un infierno. Muchos consideraron durante aquella época que la caída de Roma estaba cerca y que la Cristiandad tenía los días contados. Este conjunto de desgraciados sucesos es lo que forzó a algunas potencias europeas a echarse al Atlántico como última opción, con la intención original de encontrar otra ruta para llegar a las “Indias Orientales”.

La ruta de la seda dejó de servir como ruta marítima alrededor de 1.453. Los gobernantes otomanos eran anti occidentales, luchando contra los cruzados y conscientes de la pérdida de Andalucía, por lo que expresaron su descontento embargando el comercio con el oeste. Las cosas se aliviaron un poco casi un siglo más tarde, cuando Venecia fue capaz de cortar un trato difícil con los otomanos, recobrando por un tiempo parte de su peso económico como intermediarios.

En los tratados de Tordesillas (1.494) y Zaragoza (1.529), españoles y portugueses se repartieron el mundo. Los españoles pondríamos rumbo a Occidente y enlazaríamos España con Filipinas a través de las Américas y el Pacífico, mientras que los portugueses, sin saberlo, crearon la primera ruta desde Portugal a Japón. El objetivo era llegar a Extremo Oriente sin tener que pasar por el Mediterráneo Oriental, controlado por el Imperio Otomano.

Este fue el principal factor que impulsó las exploraciones portuguesas del océano Índico, incluyendo el mar de China, dando lugar a la llegada del primer barco mercante europeo a las costas de China en 1.513, bajo el mando de Jorge Álvares y Rafael Perestrello, seguido por la misión diplomática y comercial de 1.517 encomendada a Fernão Pires de Andrade y Tomé Pires por Manuel I de Portugal, la cual inauguró formalmente las relaciones entre el Imperio portugués y la dinastía Ming durante el reinado del emperador Zhengde. La entrega de Macao a Portugal en 1.557 por el emperador de China (como recompensa por los servicios prestados contra los piratas que invadían el mar de China Meridional) dio lugar al primer puesto comercial y marítimo europeo permanente entre Europa y China. Otras potencias europeas seguirían su ejemplo en los próximos siglos provocando la eventual desaparición de la Ruta de la Seda.

Asimismo, el viaje de Cristóbal Colón en 1.492 tenía como objetivo buscar una ruta comercial alternativa a China, desde España, a través del Atlántico. Hasta unos años después del descubrimiento de América, se pensó que la expedición de Colón había llegado al continente asiático. No fue hasta el descubrimiento del océano Pacífico por el español Vasco Núñez de Balboa (tras cruzar el istmo de Panamá) en 1.513, que cartógrafos y navegantes supieron que América era un “Nuevo Mundo”, situado entre Europa y Asia.

La búsqueda de una ruta marítima a China se retomó unos años más tarde, con la expedición de Magallanes y Elcano de 1.519 a 1.522, la primera en cruzar el Pacífico y la primera en dar la vuelta al mundo. Con el descubrimiento del ‘tornaviaje’, o ruta de regreso de Filipinas a México a través del Pacífico, a cargo de Andrés de Urdaneta en 1.565, se estableció la ruta del Galeón de Manila, la primera en cruzar regularmente el Pacífico en ambas direcciones, concretamente entre la Capitanía General de Filipinas y la Nueva España. Esta ruta a su vez enlazaba por tierra (a través de México) con la ruta de las Flotas de Indias que unían América y España a través del Atlántico, creándose así una gran ruta combinada de alcance mundial, entre Asia y España, que duró desde 1.565 hasta principios del siglo XIX. Esta gran ruta española es también uno de los primeros ejemplos de mundialización o globalización.

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Ruta_de_la_seda

http://europasoberana.blogspot.com.es/2013/05/la-ruta-de-la-seda-el-collar-de-perlas.html

http://www.cervantesvirtual.com/portales/la_caida_de_constantinopla/#12

El escarabajo de Nefertiti

En 1.300 a.C., un barco mercante de origen levantino, probablemente Sirio, naufragó en las cercanías de la ciudad de Kas, en la provincia de Antalya, costa meridional de Turquía.

En 1982, un buzo turco halló el barco, que fue rescatado en once campañas consecutivas desde 1984 hasta 1994 por George Bass del Instituto de Arqueología Náutica en Texas. Bass sostiene que el barco habría partido de algún puerto en la costa siria, utilizando una ruta que siguió el sentido contrario al de las agujas del reloj desde la costa Sirio-Palestina hacia la isla de Chipre con destino final a Creta y la Grecia micénica, para luego regresar vía Egipto hacia el Levante.

Entre las piezas más valiosas se encontró un escarabajo de oro con la cartela de la reina egipcia Nefertiti.

El escarabajo de Nefertiti, ya muy degastado por el uso de muchos años, parece haber sido parte de un “tesoro” de un joyero o mercader a bordo. En este caso, el valor del mismo radicaría solamente en el valor de su peso en oro. Esto permite afirmar que el escarabajo de la reina llegó a bordo mucho tiempo después de la muerte de Akhenaton (1333 a.C.), de su propia muerte (1330 a.C., año 3 del reinado de Tutankhamon), y del abandono de Akhenaton (El Amarna) o del traslado de la capital a Tebas, ya que durante el reinado de su esposo, éste escarabajo habría sido un objeto de mucho valor y prestigio como para formar parte de un tesoro o conjunto de trozos de metales y de objetos de oro y plata pertenecientes a uno de los mercaderes a bordo.

Weinstein sostiene que el escarabajo de Nefertiti puede ser datado entre los años 1376-1358 a.C. (cronología alta) ó 1339-1317 a.C. (cronología baja). Se cree que el escarabajo perteneció a los últimos años del reinado de Akhenaton (1351-1333 a.C.), años 15 a 17, ca. 1335-1333 a.C., cuando se advierte un cambio en la titulatura de Nefertiti y su mayor participación en ceremonias oficiales, años antes de la muerte de su esposo y de su retiro a una residencia privada (Palacio Norte) en el sector septentrional de El Amarna.

Se cree que es el único escarabajo de oro conocido de la reina. Es de pequeñas dimensiones: 1,4 cm. de largo, 1 cm. de ancho y 0.5 cm. de grosor. La inscripción contiene la forma extensa del nombre de la reina: “Nefernefruaten Nefertiti (nfr-nfrw-itn nfrt-iiti)” (“Hermosas son las bellezas de Aton; La bella ha llegado”), condensada en sólo tres líneas, en lugar de las usuales cuatro líneas. En este caso, se coloca primero el nombre del dios Aton (itn), luego nefer-nefru (“hermosas son las bellezas”) y finalmente el nombre Nefertiti (“la bella ha llegado”). El nombre Nefernefruaten puede ser hallado en inscripciones datadas entre los años 5 y 12 del reinado de Akhenaton, y “Nefernefruaten, la Gobernante”, en objetos del año 3 del reinado de Tutankhamon.

La titulatura completa usada por Nefertiti es: Princesa Heredera, Grande en Favores, Señora de Encantos, Fructífera en Amor, Señora del Alto y Bajo Egipto, Gran Esposa real, Amada del rey (Akhenaton), Señora de todas las Mujeres, Señora de los Dos Países, Neferneferuaten Nefertiti, que viva eternamente.

También utilizó los epítetos: “la voz que los egipcios se alegraban en escuchar” y “la que alegra a Aton con su dulce voz”, usados seguramente en sus apariciones públicas durante ceremonias oficiales.

Después del año 12 del reinado de Akhenaton, el nombre de Nefertiti desaparece de las escenas ceremoniales, ya que la reina cambia sus nombres y epítetos:

Ankhkheperure, Amada de Aton; Nefernefruaten, la Gobernante”, presentándose evidentemente como un “Rey”. Estos nombres habrían sido usados hasta, al menos, el año 3 del reinado de Tutankhamon, a juzgar por los adornos de oro hallados en su tumba.

Otro aspecto a destacar en el escarabajo hallado en el barco naufragado en Uluburun, es la inversión (en espejo) del primer jeroglífico en el nombre del dios Aton (itn), a fin de enfrentar el determinativo de la reina sentada con una flor en la mano, en el nombre de Nefertiti, al final de la inscripción.

Tawfik ha estudiado este aspecto peculiar de la inversión de ciertos jeroglíficos en los nombres y afirma que no se ha encontrado un caso similar en los nombres de las hijas de Nefertiti, ni en el de otras princesas de la época de El Amarna. En el caso del nombre de Nefertiti, este hecho nos permite afirmar que la posición de uno de los jeroglíficos en el nombre del dios Aton, enfrentando al determinativo de la reina sentada, reflejaría el prestigio y poder adquirido por esta reina en la corte egipcia.

Fuente: EL BARCO NAUFRAGADO EN ULUBURUN

http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/repositorio/revistas/escarabajo-nefertiti-barco-naufragado-uluburun.pdf

Escarabeos Fenicios

escarabeolouvre Escarabeo de Amenhotep III (1379-1380 a.C.) procedente de Tebas. ( Museos Vaticanos)

El escarabajo es un ejemplo de la importancia que tuvo este insecto en las creencias de los pueblos mediterráneos primevos, sobre todo en Egipto, donde alcanzó categoría de deidad. Representados en miles de objetos y estelas, son también asumidos por los Fenicios, de forma general se conocen como escarabeos o simplemente sellos.

Los sellos cilíndricos mesopotámicos, eran muy útiles sobre arcilla blanda y son conocidos en la zona desde principios de la Edad de Hierro. Es sabido que fue la Cultura Urartu (rival de los asirios entre el s. IX-VII a.C. y asentada en la vecina y actual Anatolia) la inventora de los sellos cilíndricos, objetos que heredarán el resto de las culturas que por la zona se iban gestando, y fueron característicos de las Mesopotámicas.

sellos-cilindricos

La proximidad de Fenicia podría haber ejercido influencia entre sus comerciantes, sin embargo aún estaban lejos de ser algo más que pequeñas aldeas neolíticas en desarrollo, y habría que esperar a los conocidos escarabeos egipcios para que los Fenicios asumieran este otro nuevo y práctico método identitario.

El tipo de sellos cilíndricos fue cayendo en desuso conforme otro tipo de escritura y otros soportes para ella fueron apareciendo (papiro, ostraka, pergamino), por lo que estos sellos fueron reemplazados por los escarabeos.

escarabeolouvreEn Egipto, los sellos cilíndricos dejaron de usarse durante la X Dinastía y van siendo sustituidos por los conocidos escarabeos, de los que se conocen millones de ejemplares, llegando a manifestar un auténtico elemento de su identidad, citándose ya la talla de ejemplares desde el 2600-2500 a.C. y especialmente hacia la X Dinastía, cuando su uso empieza a generalizarse y son extremadamente frecuentes desde mediados de la XII Dinastía.

El escarabajo como representante del hombre y del mundo terrestre, de la resurrección y del eterno renacer, hizo que fuera el amuleto más popular (otros fueron el ojo de Horus, Ra, Bes, Thot, Tanit, etc.) junto a manos, pies, bellotas y animales (monos, carneros, liebres, leones, cerdos, halcones, etc.) en los enterramientos (casi siempre con escarabeos) que se depositaban junto al difunto como símbolo de nueva vida, y fue el amuleto de buena suerte más utilizado y uno de los elementos más frecuentes, extendiéndose su uso durante casi 2000 años, e influyendo en la vecina e invadida Fenicia.

Como en el caso de los egipcios, también en los sellos fenicios hallamos una mayor creatividad y una marcada libertad por parte de los artistas, y grabados multitud de elementos con sus nombres, escenas, creencias y elementos del medio natural. Utilizados primero como elemento identitario comercial, posteriormente adquirirán fuertes connotaciones mágico-simbólicas, y por último serán utilizados como elemento marcadamente destinado al ornamento y ostentación.

La presencia de los escarabeos en suelo fenicio es de largo historial. Ya aparecen escarabeos, junto a sellos cilíndricos de tipo sirio, hachas, etc., en enterramientos de Kafer-Giarra (al este de Sidón), datados del Bronce Medio y Bronce Tardío, lo que refleja muy primitivo culto por este insecto, que se unirá a la posterior influencia egipcia, cuyo arte era ya por entonces admirado. Más tarde (s. XVI a.C.) siguen apareciendo (en pasta silícea) en enterramientos en Majdalouna, al noreste de Sidón, y la influencia egipcia acaba por ser definitiva tras el hallazgo de 15 escarabeos de la poderosa XVIII Dinastía (algunos con el nombre de Thutmosis III), en una gruta funeraria de Qrayé o en las Tumbas reales de Mogheret Abloum.

Sin duda los fenicios primero, y de ellos los cartagineses después, habrían tomado de los egipcios la tradición de vincular al escarabajo con la resurrección, son frecuentes escarabajos tallados, a modo de amuletos, en sus prácticas funerarias.

Se han hallado tallados, a modo de amuletos o en sellos, de marcada influencia egipcia en anillos, gemas en piedras semipreciosas, en sus asentamientos y enterramientos, no siempre pertenecientes a clases acomodadas, como el Escarabajo Fenicio de Nimrud (s. VIII a.C.) en marfil, y otros en oro, han sido hallados desde muy antiguo, lo que demuestra en Fenicia, ancestral veneración por este insecto como amuleto.

Los hallazgos de estas piezas en caliza, pasta silícea, marfil o piedras semipreciosas desde Cágliari, Tharros o Sássari (Cerdeña) a Les Andalouses o Rachgoun (Argelia) o Lixos o Tit (Marruecos) muestran lo extendido de estos objetos. También aparecen en su órbita de influencia, como son los escarabeos púnicos de la Necrópolis del Puig dés Molins en Ibiza (s. IV a. C.), el molde con Escarabajo de Ibiza (s. VI a. C.) o el Molde de palmitos, también de Ibiza (s. VI a. C.), y otros hallados en Andalucía, de marcada influencia egipcia.

Los escarabeos fenicios, mercadeados y producidos durante milenios, especialmente desde el s. VII a.C., acabarán sirviendo de un útil aliado en la datación de yacimientos y en el registro glíptico, siendo extremadamente importantes a la hora de interpretar sus creencias y su historia. Como ocurrió entre los escarabeos egipcios, la forma de tallado y los materiales utilizados no solo dan información de su origen, sino de su comercio y tráfico a zonas muy alejadas.

Inicialmente (finales s. VII a.C.) son mayoritariamente de estilo egipcio, hechos de piedras calizas, fayenza, pasta vítrea, etc., hacia finales del siglo V a.C. predomina la influencia griega y son mayoritariamente labrados en jaspe verde, ejemplos tenemos en los tallados en diaspro verde y corniola, característicos de Tharros (Cerdeña), y en la época de las Guerras Púnicas vuelve la pasta vítrea y la fayenza.

Estos escarabajos fueron tallados y realizados sobre todo tipo de materiales y generalmente de pequeños tamaños, desde los más humildes en caliza, alabastro, esteatita o feldespato, a veces esmaltados, a los más valiosos engarzados en pendientes, anillos o brazaletes en berilo, diaspro, serpentina, cuarzo, cristal de roca, ónix, jade, carnalita, obsidiana, hematita, ágata o lapislázuli, etc., y otras piedras opacas como mármol, basalto, diorita, granito, así como marfil, ámbar, madera o resinas; también aparecen manufacturados en pasta de vidrio y cerámica, en ocasiones toscos y sin detalles, mientras que en otros casos sugieren una precisa observación de modelos detallados o de ejemplares observados en la naturaleza.

Desde el inicial empleo y comercio con escarabeos egipcios, tallados en sus conocidos centros de producción (Naucratis o Menfis), poco a poco fueron aparentemente despojados de su ancestral vinculación divina egipcia, manteniendo solo su connotación mágica, y acabaron por ser de producción propia (Tharros), y aparecer en zonas más alejadas, como es el caso del bol con motivos egipcios, escarabajo central y esfinges aladas (s. VIII a.C.) hallado en el asirio Palacio de Ashurnasirpal II, en Nimrud, Norte de Irak, probablemente llevado allí como botín de guerra, u otros hallados en la ciudad cananea de Dor, de marcada influencia egipcia, siendo entomológico ejemplo de la influencia y expansión de creencias egipcias por el orbe mediterráneo (fenicios, cretenses, griegos, etruscos, romanos, etc.) y aún más allá (Persia), y en Iberia son frecuentes en el interior de urnas funerarias, como los hallados en la necrópolis de Ibiza o en el Cortijo de las Sombras (s. VII-VI a.C.) en Frigiliana, Málaga por citar algún ejemplo ibérico, y acabará siendo el elemento determinante, no solo de las tumbas fenicias, sino de las tumbas mediterráneas hasta el periodo romano.

Tras la caída de Fenicia en manos macedonias, un último reducto de esta milenaria tradición y culto al escarabajo se mantuvo en cierta forma vigente entre los griegos, existen bellos anillos tallados en oro en el Louvre (s. VII a.C.) procedentes de Chiusi que lo atestiguan, pero fue a través de Cartago, donde permaneció en auge, y han sido abundantemente hallados en enterramientos, y de ellos su culto pasó y permaneció en Cerdeña, escarabeos egipcios y púnicos han sido hallados en esta isla en yacimientos más recientes (500-300 a.C.) en Nora, Bithia o Sulci, donde se producían casi industrialmente, y desde Etruria eran transportados a Roma.

El culto al escarabajo no acabó con los Minoicos ni con la anexión Greco-Romana de Egipto, sino que se mantuvo durante el Periodo Ptolomeico, influido por los Coptos que mantuvieron esta influencia egipcia y la trasmitieron a griegos y romanos, aunque fueron los Fenicios, especialmente en su periodo Púnico-Cartaginés, quienes retomaron estas tradiciones, y concluída la hegemonía miceno-cretense del Mediterráneo Oriental, las expandieron a través de su comercio de tejidos, joyas, vidrio, pasta vidriada, cerámica o perfumes por el norte de África y sur-oeste europeo, siendo sus fábricas de una enorme calidad y su imagen extremadamente frecuente tanto en sellos como en orfebrería lo cual demuestra su veneración y su culto, o su asociación con la buena suerte o la virilidad, elementos que se extenderán y mantendrán por Creta, Persia, Macedonia, Cartago y Roma, donde se acostumbraba a llevarlos colgados como amuletos, así como en los enterramientos. También se mantuvieron como símbolo de la virilidad entre los soldados y como elementos de adorno y con la caída de Roma su culto prácticamente se perdió para siempre.

Fuente: LAS CREENCIAS Y EL ARTE DE LOS FENICIOS por Víctor J. Monserrat. Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa (S.E.A.), nº 52 (30/6/2013): 347–371.

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FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO

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Los Archivos de Ebla (III)

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Las tablas de Ebla dán luz a un período oscuro de la historia del Antiguo Testamento. El descubrimiento mostró que hubo un reino previamente desconocido cuya capital era Ebla la cual floreció entre 2400 y 2250 a.C., como un “tercer mundo” entre los bien conocidos poderes de Egipto y Mesopotamia. A ese imperio pertenecieron ciudades tales como: Biblos, Asdod, Jaffa, Acco, Sidón, Beirut, Alalak, Meguido, Laquis, Damasco, Hazor, Gaza, Homs, y Hama, muchas de las cuales forman parte significante de la historia del Antiguo Testamento. La mención de Jerusalem (U-ru-sa-li-ma) ha provisto particular significado. (New Intemational Bible Dictionary of Archeology, p. 44 1).

Uno de los seis reyes de Ebla llevó el nombre de Ebrum en quien reconocemos el nombre bíblico Heber (Gn. l 0:2 l; l l : l 0-30), quien fue el antepasado abuelo de Abraham. Heber, el gran rey de Ebla, llevó a Ebla a su cenit de poder y bajo su gobierno.

Muchos nombres fueron cambiados por incluir el sufijo -ya (Yavé, Jehová). Críticos del A.T. han afirmado que Yavé (Jehová), en el pacto del Dios de Israel, no fue conocido por Israel hasta lo último en su historia. Los críticos sugieren que Moisés aprendió de Yavé en Madián o en el Sinaí, y que la aparición de ese divino nombre en las narraciones patriarcales es una última inserción o falsificación.

Terminaciones divinas se pusieron a nombres personales en Ebla, que demuestran concluyentemente que Yavé fue conocido por la gente al menos 2.250 a.C. Aunque los Eblaitas no le adoraron únicamente como Yavé, los israelitas sí lo adoraron, al menos Yavé fue conocido como el Dios de Ebla, durante el reino de Ebrum, muchos de los nombres personales cambiaron su -il (dios) con la terminación a -ya (Yavé) como:

Mi-ka-il llegó a ser Mi-ka-ya

Isra-il llegó a ser Is-ra-ya

En-na-il llegó a ser En-na-ya

Ha-ra-il llegó a ser Ha-na-ya

Algunos argumentan que el -ya es simplemente hipocorístico (una forma diminutiva como Johnny para John), pero no hay duda que -il es una terminación divina, lo que nos lleva aceptar -ya como el mismo. (Cf. Pettinato, BA, May 1976, p. 46).

En un artículo de la revista Reader’s Digest se concluyó que se produjo un cambio en la religión eblaita durante el reinado de Ebrum, y la gente comenzó a añadir prefijos a sus nombres con el fin de exaltar el nombre de Dios Todopoderoso.

La literatura sobre el A.T., que previamente ha considerado a muchas personalidades de los primeros doce capítulos de Génesis como simbólicos o mitológicos, es forzada a hacer una reevaluación. La revista TIME citó a David Noel Freedman sobre este señalado punto: “Pensamos siempre que los antepasados como Heber son simbólicos. Nadie alguna vez los ha considerado como históricos, hasta que estas tablas fueron encontradas.”

Ebrum, Rey de Ebla (2295-2267 a.C.), gobernó casi 30 años después de suceder a Arennum, con quien no le unían lazos de parentesco. Encaminó su política a la conversión de su imperio en una potencia capaz de enfrentarse a Mari y a Acad. Para un mayor control del reino no dudó en entregar la totalidad de los cargos de confianza y responsabilidad a miembros de su familia, como fue el caso de sus hijos Giri (elegido primer ministro) e Ibbi-Sipish.

Bajo Ebrum, quien parece Heber, el epónimo padre de los hebreos (Gn. 10:21), Ebla alcanza su gran esplendor. Los nombres de los siguientes reyes, en orden de reinado, han sido preservados:

lgris-Halam

Ar-Ennum

Ebrum

Ibbi-Sipis

Dubuju-Ada

Irkab-Damu

El parentesco de los primeros reyes no es muy claro, pero Ebrum y sus dos sucesores son respectivamente padre, hijo y nieto. Entre estos el más interesante, también por sus reminiscencias bíblicas, es Ebrum, de quien su nombre escrito es Eb-uru-um con dos posibles aplicaciones: Eb-ru-um, quien se parece a Heber, el padre de los Semitas de acuerdo a Gn. 10:21, es verdaderamente sorprendente; o Eb-ri-um, del cual inevitablemente sale llibri, “Hebreo”.

No es una casualidad que precisamente con Ebrum el estado de Ebla alcanzó su más grande esplendor, y fue durante su reinado que Acad pagó tributos a Ebla (escrito en las tablas).

El rey mantiene el título Sumerio “En”, equivalente Paleocananeo, de acuerdo al vocabulario Eblaite, a malik. La reina -malikum- mantiene una eminente posición en el estado jerárquico, ella está siempre mencionada junto con el rey. Los negocios internos y la administración eran llevados por la corona de la princesa, mientras el segundo nacido dirigió los negocios extranjeros. Los antiguos del reino (abbü) también ejercitaron considerables poderes políticos, entre ellos el manejo de la familia real.

Los reyes considerados de igual status en otros estados, también son llamados “En”, mientras los vasallos recibían el título Sumerio lugal, o más comúnmente di-ku, “jueces”. Ambos títulos muestran que la estructura del estado fue absolutamente diferente al de Mesopotamia.

Fuentes:Los textos de Ebla en “Los Archivos Reales de Tell Mardikh-Ebla” de Pettinato, Biblical Archeologists, May. 1976, LaSor y Maier).

http://cosmoecologos.blogspot.com.es/2016/10/heber-o-ibero-hijo-de-sala.html

http://www.proel.org/index.php?pagina=alfabetos/eblaita

http://www.bloganavazquez.com/2011/08/07/ebla-y-sus-misterios/

http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/el-fabuloso-archivo-de-tablillas-delos-reyes-de-ebla_8004

 

Los Archivos de Ebla (II)

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El anterior período de Abraham había sido referido como los años oscuros de la historia del Antiguo Testamento. Se conoce poco de ese gran periodo entre el diluvio (Gn. 6-9) y el llamamiento de Abraham (Gn. 11), que se extiende aproximadamente entre 5.000-2.000 a.C. Los registros bíblicos relatan principalmente la fundación de Babilonia, la edificación de la Torre de Babel, y la confusión de lenguas.

Las Tablas de Ebla detallan la cultura del Antiguo Testamento. El profesor Giovanni Pettinato clasifica las tablas en cinco categorías:

Textos económicos-administrativos:

Las Tablas en Ebla reportan listas de naciones e inventarios, rollos de impuestos, registros de grano y ganadería, y particularmente algunos libros mayores sofisticados de comercio internacional en metales y textiles, y la exportación de Ebla. Algunas tablas gigantes contienen 60 columnas y cerca de 3.000 líneas por tabla.

Al registrar el comercio y los tratados de Ebla, las tablillas mencionan los nombres de cientos de lugares, entre los cuales están Urushalim (Jerusalén), Gaza, Laquis, Jope, Astarot, Dor y Meguido. Una tablilla menciona las ciudades de la llanura, en el mismo orden de Génesis 14:2 (Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboyim y Bela o Zoar), como ciudades con las que Ebla llevaba a cabo un gran intercambio comercial.

Listas Científicas y geográficas:

Las tablas incluyen listas de ejercicios escolares, animales, peces y pájaros. Un texto contiene 250 nombres geográficos y menciona por lo menos 289 nombres de lugares en Mesopotamia.

Textos Históricos y Jurídicos:

Las ordenanzas reales, edictos, cartas documentales, listas de ciudades sujetas a Ebla y un tratado entre Ebla y Asur.

Textos literarios:

En las tablas están representadas historias mitológicas, himnos, encantamientos y colecciones de proverbios. De interés especial en la historia de la temprana creación, el cual cuenta de la creación de la tierra antes del sol y la luna, como lo hace la Biblia, y la historia más antigua del diluvio que reporta un diluvio que duró siete días. La historia del diluvio se registra en cinco columnas de una tablilla pequeña.

Aparentemente Ebla no sólo fue habitada por un cuarto de millón de habitantes, sino también por casi 500 dioses. Los dos dioses mayores parecen ser il o El, el “dios señor” y Dagan, (Dagón del A.T.), dios del grano. Esto nos recuerda lo que fue el templo de Dagón cuando Sansón lo derribó en Gaza. (Jueces 16).

Algunas de las conocidas deidades semíticas aparecen en Ebla (Dagan, Ishtar, Resheph, Kanish, Hadad), y otras desconocidas como Kura, Nidakul, etc. y unos pocos dioses sumerios como Enki y Ninki, y dioses hurritas como Ashtapi, Hapat eIshara.

El Nuevo Diccionario Internacional de Arqueología nota el significado de los textos religiosos de Ebla:

Los textos de la religión y la mitología son extremadamente valiosos puesto que proveen más información acerca de las religiones paganas desde que los primeros hebreos partieron en su compañía, y continuaron influenciando hasta desviarles degradándolos.

Las deidades de Ebla parecen haber contenido una mezcla de dioses Semíticos y Sumerios, siendo el principal aparentemente Dagón. Este tal vez, el patrón de la agricultura, en las tablas estaba representado como un hombre teniendo las manos, pero con cuerpo de pez (hombre pez).

Baal, Quemos, e Istar son mencionados en los textos religiosos, así como en varias narraciones en el A.T. (”Tell Mardikh,” p. 441).

Textos gramaticales:

Las Tablas de Ebla incluyen 32 vocabularios bilingües, con traducciones del Sumerio al Eblaite, son los más antiguos silabarios encontrados. Una tabla tiene 18 copias duplicadas y contiene cerca de mil palabras traducidas. Fueron aquellas listas que permitieron a Pettinato traducir rápidamente al nuevo idioma.

Mi-ka-ya….”¿Quién es como Ya?”

Mi-ka-il….”¿Quién es cómo il?”

En-na-ni-il….”il tiene misericordia de mí”

En-na-ni-ya….”Ya tiene misericordia de mí”

Iz-ma-il….”il me ha oído”

A-na-Ma-lik….”Yo soy Malik”

Lam-i-lum….”Él es verdaderamente Dios”

Be-su-pi-hir….”(Él) ha reunido su casa”

Re-i-na-Adad….”Adad es nuestro pastor”

lp-pi-hir ….”Ha sido reunido”

A-dam-Ma-lik….”Hombre de Malik”

Du-bu-hu-Ma-lik….”Fiesta de Malik”

il-ha-il…. “Es fortaleza”

Eh-du-Ra-sa-ap….”Sirviente de Rasap”

Iz-a-bu…. “Un hombre es el padre”

Iz-i-lum…. “Un hombre es el dios”

I-sa-Ya…. “Ya ha ido delante”

I-a-Da-mu….”La mano de Damu”

lb-na-Ma-lik…. “Malik ha creado”

Continuará….

Fuente:Los textos de Ebla en “Los Archivos Reales de Tell Mardikh-Ebla” de Pettinato, Biblical Archeologists, May. 1976, LaSor y Maier).

Los Archivos de Ebla (I)

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Ebla, hoy Tell Mardikh, fue una antigua ciudad localizada en el norte de Siria, a unos 55 Kms. al sureste de Alepo. Fue una importante ciudad estado en dos períodos, primero en el 3.000 a.C. y luego entre 1.800-1.650 a.C.

Es sobre todo famosa por los archivos hallados en el Palacio Real, con más de 20.000 tablillas escritas en eblaita y sumerio y escritura cuneiforme, datadas alrededor de 2.250 a.C.

En 1.964, arqueólogos italianos de la Universidad de Roma La Sapienza, dirigidos por Paolo Matthiae comenzaron a excavar en Tell Mardikh, con el propósito de obtener más información acerca de la cultura e historia de Siria a principios de la Edad Media de Bronce. En 1.968 recobraron una estatua dedicada a la diosa Ishtar portando el nombre de Ibbit-Lim, un rey de Ebla. Esto identificó la ciudad, antes conocida por las inscripciones egipcias y acadias. En la siguiente década el equipo descubrió un palacio del 2.500-2.000 a.C.

Los descubrimientos de Ebla aclaran en muchos aspectos la historia antigua y los antecedentes primitivos de la Biblia. Con su imperio, la ciudad de Ebla, cuya población se indica en una tablilla, era de 260.000 habitantes, constituyó una de las potencias más grandes del antiguo Cercano Oriente durante el tercer milenio antes de Cristo.

Aproximadamente 2.500 años a.C., Ebla era un reino que comprendía a Siria capital de Damasco y el sudeste de Turquía.

La forma de gobierno no es bien conocida, aunque la ciudad parece haber sido gobernada por una aristocracia de comerciantes que elegían un rey y confiaban la defensa a mercenarios. A través de las tabillas hemos aprendido los nombres de varios reyes como Igrish-Halam, Irkab-Damu, Ar-Ennum, Ebrium e Ibbi-Sipish.

Ebrium (Ibrium o Ebrum) rompió con la tradición e introdujo una monarquía absoluta, le sucedió su hijo Ibbi-Sipish.

Tell Mardikh tiene una superficie de cerca de 60 ha. Tiene la forma característica de las antiguas ciudades sirias. Una altura en el centro, llamada en términos arqueológicos Acrópolis, formada por las ruinas de los edificios públicos más importantes, palacios y templos.

La acrópolis está rodeada de una zona aplanada, que ocupa una superficie de cerca de 45 ha. llamada Ciudad Baja. Cada parte tuvo cuatro secciones. La acrópolis tuvo el palacio del rey, para la familia real, el palacio de la ciudad, para los oficiales, los establos para la actividad comercial, y el palacio de los sirvientes, para administrar la ciudad. La ciudad baja estaba asimismo dividida en cuatro comarcas o ciudad distrito. El conjunto está rodeado por una alta muralla en la que se abren cuatro grandes puertas principales, “Puerta de la Ciudad”, “Puerta de Sipish”, “Puerta de Dagan”, y la “Puerta de Reshep”. La ciudad se construyó sobre una colina calcárea natural de la que deriva su nombre. Ebla, Roca Blanca.

El profesor Giovanni Pettinato de la Universidad de Roma, experto en Sumerología, llegó a ser el epígrafo oficial que empezó leyendo las numerosas tablas cuneiformes cuando Matthiae encontró el grandioso tesoro arqueológico en 1975. El hallazgo del reinado de Ebla y su magnífico archivo estatal, cobra importancia no solo para los intereses arqueológicos, sino también para el interés de los círculos religiosos. El asombroso descubrimiento ha sido etiquetado como el más sensacional jamás hecho en el campo de la arqueología bíblica o el más grande desde que se encontraron los Rollos del Mar Muerto (Siegfried Hom, Biblical Archeology – A Generation of Discovery, p. 33).

El reporte sobre las tablas descubiertas es el siguiente:

42 tablas descubiertas en la campaña de 1974; cerca a 16.000 en la campaña de 1975; y 1.637 en la campaña de 1976 (en sólo 20 días). La medida de estas tablas encontradas se compara con las 20.000 tablas recuperadas en Mari en las excavaciones de 1933 folios, y las 30.000 tablas recuperadas en Nuzu en las excavaciones de 1926 folios. En la biblioteca Asurbanipal, se descubrió en 1853 más 22.000 tablas, de acuerdo a un conteo que no pudo verificarse. El estudio, edición y publicación de las tablas de Mari todavía continúan, después de cuarenta años, y probablemente se ha hecho menos de la mitad.

El eblaíta es una lengua del grupo semita anterior al acadio que tiene características de la rama oriental y occidental, pues textos en esta lengua se han encontrado en lugares de Mesopotamia, como Mari, Tell Abu-Salabih y Kish. Era una lingua franca escrita usada por escribas, mercaderes y diplomáticos y aunque los escribas y sus empleados hablaran entre sí en eblaíta, no parece probable que los diplomáticos, mercaderes y escribas la hablaran en sus hogares.

Los textos eblaítas revelan que los escribas de Ebla usaron la escritura cuneiforme sumeria y el idioma Sumerio en muchos documentos, pero también escribieron en su propio idioma, llamado Eblaite, usando la misma escritura cuneiforme Sumeria.

Al lado de la tradicional terminología Sumeria de Mesopotamia, los escribas también escribieron asuntos en su propio idioma Eblaite. Se probó ser un dialecto Semítico del Noroeste, mostrando un cercano eslabón en su gramática y vocabulario con el más tarde Hebreo bíblico, Cananeo y Fenicio.

Fechado alrededor de 2.300 a.C., el Eblaite es el idioma más antiguo conocido de este grupo, y más de 100 años antes que las tablas de Ugarit. En términos bíblicos, es 500 años antes de los patriarcas, 1.000 años antes de Moisés, 16 siglos antes de Isaías, 20 siglos antes de Alejandro el Grande.

En el presente, el profesor Pettinato ha clasificado el idioma Eblaite como ‘Temprano Cananeo’ o Palco-Cananeo. Los vocabularios de Ebla fueron distintivamente Semíticos.

La palabra “escribir” es k-t-b (como en hebreo), mientras que para “rey” es “malikum,” y para “hombre” es “Adamu”. La estrechez con el hebreo es sorprendente (Clifford Wilson, “Ebla: Its lmpact on Bible Records,” ICR Impact Series, No. 46, pp. ii-iii)

Continuará….

Fuente:Los textos de Ebla en “Los Archivos Reales de Tell Mardikh-Ebla” de Pettinato, Biblical Archeologists, May. 1976, LaSor y Maier).